CASUALIDAD
Y pensar que pudimos no habernos conocido!
¿No meditas cuán buena nuestra fortuna ha sido
para que al fin estemos uno del otro al lado,
para que seas mía, para ser yo tu amado?
"El uno para el otro nacimos... Así dices.
Pero ¡qué coincidencias para ser tan felices!
Antes de que en la vida, con un amor profundo,
la suerte unido hubiera tu corazón al mío
-siendo el tiempo tan largo, siendo tan grande el mundo-;
vivimos separados, solos, con hondo hastío...
¡Y pudimos entonces, por capricho del hado,
en el haz de la tierra no habernos encontrado!
¿No has pensado, en el arduo sendero recorrido,
en los peligros graves y azares que ha corrido
nuestra dicha -esa dicha, manantial de ilusiones,
que el mundo entero ahora nos hace ver hermoso-
cuando el uno hacia el otro, con poder misterioso,
gravitaban callados nuestros dos corazones?
¿No sabes que ese viaje no tenía certeza,
el viaje hacia una noche por mí no presentida,
de que un capricho apenas o un dolor de cabeza
han podido apartarnos para siempre en la vida?
Nunca te había dicho, ¡cosa muy rara!, que
cuando por vez primera te vi, no me fijé
en que eras tú bonita; lo digo francamente:
te miré aquella noche con aire indiferente.
Con su risa, tu amiga mi tedio distraía;
fue más tarde cuando ambos cruzamos la mirada,
y si algo sentí entonces que hacia ti me atraía,
tú no lo comprendiste... Mas no me atreví a nada.
Si esa noche tu madre te hubiera conducido
más temprano a su casa, ¿qué habría sucedido?
¿Y si el rubor no hubiera de pronto, cuando el manto
te coloqué en los hombros, a tu rostro subido? .
Porque ésa fue la causa de todo lo ocurrido.
Aquella noche, aquélla de inolvidable encanto,
un retardo cualquiera, cualquier inconveniente
que en ese viaje hubiera surgido de repente,
esta embriaguez de ahora ninguno sentiría,
ni este placer sin nombre que absorbe nuestra mente.
En mi alma, que es otra, tu amor no existiría,
y tu vida, en mi vida nada... nada sería!
Corazoncito mío, que me apartas lo triste
de la vida, y alegras con luz mi porvenir...
Pienso en aquellos días cuando enferma estuviste
y creíamos todos que te ibas a morir.
CONFESIÓN
Sé que soy irritable, celoso, imperativo,
infeliz, exigente, que razones no escucho;
que siempre estoy buscándote querellas sin motivo;
¡y crees que no te quiero..y es que te quiero mucho!
Te busco, te regaño, y hago tu vida triste...
Serías más dichosa, por todos consentida,
si para mí no fueras cuanto en el mundo existe,
y si este amor no fuera todo el bien de mi vida.
¡Si tú me amaras, y si yo te amara,
cuánto te amaría!
DISTANCIA
Turbome como a un niño
tu cita telefónica.
Una hora antes dije
que nadie me entraría
al cuarto, donde todas
las luces extinguía
para esperarte a oscuras.
Zumbábanme las sienes.
Dudaba si en la sombra
cargada de promesas
fragantes de tu voz
quizás no sentiría
el soplo de tu aliento...
De pronto el llamamiento.
Yo creo que mi pulso
se detuvo un momento.
Hablaste. Yo te oía.
Las voces que dijiste
venían de otro mundo.
De un sólo único impulso
tu pobre voz debía
saltar colinas, llanos
ciudades, campos, selvas,
correr por las riberas
de ríos y a lo largo
de rutas y de sendas.
Por eso me llegaba
tu voz disminuida,
tan tenue y tan cambiada
que quien me conversaba
aquí en el aposento
ya no era tu persona,
más bien era una sombra,
fantasma de tu voz.
Díjeme antes, amada,
que yo te sentiría
en mí como inclinada
sobre mi boca ardiente
y que si no presente
al menos te hallaría
mil veces acercada.
Así no fue; al contrario,
se me hizo ese instante
más largo. La distancia
crecía inmensamente.
Y luego, de repente,
surgiste al fin de ese hilo
engañador, más lejos,
horriblemente lejos,
y me encontré delante
del aparato, triste,
más lúgubre e intranquilo,
más solitario que antes.
DUALISMO
Explícame por qué dices "mis rosas",
y "mi piano", y por qué frecuentemente
"tus libros" y "tu perro", indiferente;
y di, por qué con aire placentero
me dices: "Unas cosas
voy ahora a comprar con mi dinero".
Lo mío es siempre tuyo, eso es sabido.
¿Por qué dices palabras que entre los dos han sido
y serán siempre odiosas?
"Mío y tuyo"... ¡Qué extrañas tonterías!
Si me amaras, "los libros" tú dirías,
y "el perro", y "nuestras rosas".
ESTEREOSCOPIO
No quiero verlos, oye. Llévate esos clisés
que copian, según dices, nuestra vida y su historia.
Mis recuerdos más bellos están en mi memoria.
como evocarlos quieres, tanto tiempo después,
habrás de evaporarlos... llévate esos clisés,
donde todo se achica, se esfuma, y el pasado
si surge, es despojado
de su color y música, de su encanto y su aroma,
mientras que impertinente detalle vida toma
con visible importancia de relieve cruel.
Mi memoria es más fiel
aunque a veces olvida. Tal vez ha confundido
las líneas, o un contorno no está bien definido;
pero siempre el recuerdo, que a veces trae llanto,
le ha dado a mi memoria como imborrable encanto;
conserva mis placeres, cuanto ha sido mi anhelo,
y al menor llamamiento, con toda su dulzura,
ante los ojos míos los tiende, con la altura
de su radiante cielo.
Y las horas felices que revivir ansío
me las da, si lo quiero, pues todo lo ha guardado:
el acre olor del bosque, de aquel bosque sombrío
de pinos en la playa, que nos dejó embriagado
el corazón; el viento que se llevó en la duna
nuestros besos, al claro de la naciente luna;
la aldeita, el estrecho recodo del camino
en donde disputamos al fulgor vespertino;
nuestro largo regreso;
y cómo yo con modos fingidos o reales
te regañaba, el tiempo que empleaste ex-profeso
comprando bagatelas y tarjetas postales;
después perdón y llanto, la entrada en la capilla
con aroma de incienso; nuestra casa sencilla;
en tardes de verano, bajo cielo violeta,
nuestros largos paseos en veloz bicicleta;
nuestros cantos y gritos, nuestras horas sombrías;
y por el campo, aquellas alegres correrías...
Todo eso es mi memoria, con imborrable acopio
de recuerdos, me vuelve, recuerdos de otros días...
¿No piensas que ella vale más que tu estereoscopio?
¿No piensas que lo tuyo semeja cosa trunca,
esos blancos y negros, conjunto deslustrado
de ataúdes en donde vivo quedó el pasado,
y de donde a la vida no ha de salir ya nunca?
Habrás de mostrar esos sarcófagos sombríos
en donde nuestros días se encuentran prisioneros,
y dirán tus amigos con rostros placenteros:
"¡Qué grande vuestra playa, qué campos y qué ríos,
y qué árboles teníais! ¿Solos en esta aldea
vivísteis?" Para luego reír a costa mía
de mi torpe apostura. ¡Que eso tu encanto sea!
Tú, diviértete, y hazlos que vivan nuestro viaje;
mas todos esos sitios y muros y paisaje
que tan feliz me hicieron y que guardo en la mente,
cuadros en donde surges con aire diferente,
siempre aire placentero,
guárdalos sin mostrármelos, porque verlos no quiero.
De otras bellas imágenes mi mente está repleta,
y me interesan más...
Tus clisés no me importan. El recuerdo es poeta,
pero ¡por Dios! no lo hagas historiador jamás.
FINAL
Adiós, pues. ¿Nada olvidas? Está bien. Puedes irte.
Ya nada más debemos decirnos... ¿Para qué?
Te dejo. Partir puedes. Pero aguarda un momento...
está lloviendo. Espera que deje de llover.
Abrígate. Está haciendo mucho frío en la calle.
Ponte capa de invierno. Y abrígate muy bien.
¿Todo te lo he devuelto? ¿Nada tuyo me queda?
¿Tu retrato te llevas y tus cartas también?
Por última vez mírame. Vamos a separarnos.
Óyeme. No lloremos, pues necedad sería...
¡Y qué esfuerzo debemos los dos hacer ahora
para ser lo que fuimos... lo que fuimos un día!
Se habían nuestras almas tan bien compenetrado,
y hoy de nuevo su vida cada cual ha tomado.
Con un distinto nombre por senda aparte iremos,
a errar, a vivir solos... Sin duda sufriremos.
Sufriremos un tiempo. Después vendrá el olvido,
lo solo que perdona. Tú, de mí desunida,
serás lo que antes fuiste. Yo, lo que antes he sido...
Dos distintas personas seremos en la vida.
Vas a entrar desde ahora por siempre en mi pasado;
tal vez nos encontremos en la calle algún día.
Te veré desde lejos con aire descuidado,
y llevarás un traje que no te conocía.
Después pasarán meses sin que te vea. En tanto,
habrán de hablarte amigos de mí. Yo bien lo sé;
y cuando en mi presencia te recuerden, encanto
que fuiste de mi vida, «¿Cómo está?» les diré.
Y qué grandes creímos nuestros dos corazones,
¡y qué pequeños! ¡Cómo nos quisimos tú y yo!
¿Recuerdas otros días? ¡Qué gratas ilusiones!
Y mira en lo que ahora nuestra pasión quedó.
Y nosotros, lo mismo que los demás mortales,
en promesas ardientes de eterno amor creyendo.
¡Verdad que humilla! ¿Todos somos acaso iguales?
¿Somos como los otros? Mira, sigue lloviendo.
Quédate. ¡Ven! No escampa. Y en la calle hace frío.
Quizá nos entendamos. Yo no sé de qué modo.
Aunque han cambiado tanto tu corazón y el mío,
tal vez al fin digamos: «¡No está perdido todo!»
Hagamos lo posible. Que acabe este desvío.
Vencer nuestras costumbres es inútil. ¿Verdad?
¡Ven, siéntate! A mi lado recobrarás tu hastío,
y volverá a tu lado mi triste soledad.
¿INTENTAS OTRA VEZ REÑIR?
¿Intentas otra vez reñir? Ya escucho
llanto y explicaciones.
Sí mucho amamos, regañamos mucho,
y así termina todo en discusiones.
Por esta sola vez quiero que calles,
mientras, yo con cariño,
sin recordar disputas y detalles
desato tu corpiño...
Lo que intentas decirme de antemano
te digo que lo sé;
explicarte, reñir, hablar en vano,
y todo ... ¿para qué?
Cuando luego el vestido desabroche,
te sentirás mejor sin ese velo...
¡Además, sin recelos,
mucho más te querré toda la noche!
No hagas mohines. Mírame sin celos,
y desde ahora, estrechamente unidos
amémonos de veras
poniendo en ello todos los sentidos.
Ven hacia mí, que haré lo que tú quieras.
Bien sabes que nos unen fuertes lazos
que el juramento anuda.
Apura, ¡vamos!, échate en mis brazos
así... ¡toda desnuda!
POST - SCRIPTUM
Me escribiste ayer tarde dos hojas solamente.
¿Estarás tan contenta que me olvidas así?
Sin duda te fatigas y ves a mucha gente;
repósate. Y escríbeme. Y piensa siempre en mí.
Y tu vestido nuevo no te lo pongas tanto;
qué bien te va. Celoso no soy, y nunca fui.
Puede el aire dañártelo. ¿Para qué nuevo encanto
a tu belleza? Guárdalo para ti y para mí.
POST - SCRIPTUM 2
He bebido tu carta con febril impaciencia.
Y tú, cuando estas líneas recibas, estarás
en un grupo dichoso. Y entre la concurrencia,
"Léela pronto", un amigo junto a ti te dirá.
Y en tanto, abanicándote con mi carta cerrada,
y viendo el sobre apenas, distraída tal vez,
dirás, no interrumpiendo tu charla comenzada:
"No es nada, sí... no es nada. La leeré después".
SERENIDAD
¿Qué fue lo que dijiste
cuando adiós me dijiste?
¿Que ya no nos amábamos?...Pero, sí, nos amamos.
¿Lloraste? ¿Serás siempre la que yo he conocido
desde que en nuestra vida los dos nos encontramos?
Y sé perfectamente que bien me has comprendido.
Sé más franca. Las cosas siempre están complicando,
y por ese motivo nos vemos disputando;
di, pues, que en nuestra época siempre es afectación,
y que siempre resulta ridículo y vulgar,
cuando de amantes finos muchos la quieren dar,
escribir con mayúsculas Amor y corazón;
palabras que de nada nos sirven empleamos
y que son fastidiosas,
y, además, peligrosas,
e importancia con ellas en la vida nos damos.
Mi corazón, repiten. Tu corazón también,
y nuestros corazones. Es costumbre corriente.
Y podría jurarte que de todo eso, bien
prescindir se podría, sin gran inconveniente,
y arreglarse al momento las cosas fácilmente.
¿Nuestros dos corazones? Hay tan sólo "tú y yo",
"tú y yo" no más: de raro no hemos tenido nada,
pero con las palabras siempre nos embriagamos,
y aquí, desde la tierra, dándonos cuenta vamos
de que lo real no llega nunca a la altura soñada.
Te suplico, es prudente, que los dos prescindamos
de hablar de Corazones, y que tú y yo seamos
lo que nosotros somos. Cuando los dos nos vemos
no nos turbamos mucho, pues bien nos conocemos;
ya todo no es como antes, en días de ventura;
cuando nos encontramos, no veo en ti locura;
me pasa a mí lo mismo...lo mismo. ¡Bien! ¿Y qué?
Es esto que aquí ocurre, tragedia no se ve.
¿Nos sentimos calmados?... Esto es muy natural,
es la costumbre. Estamos
ya con ella habituados, ha tiempo, bien o mal;
y cuando ambos creemos que ya no nos amamos,
cada uno se fastidia si el otro se halla ausente.
No hallamos gusto en nada. todo es triste en redor.
Nos vemos desdichados, con aire displicente.
Pero ¿un bien no es esto ya? Pues bueno: así es mejor.
SU CARTA
Ella me escribe: "Un día como tantos, perdido.
¿Sabes? La primavera muy hermosa ha venido;
mas durante tu ausencia, siempre en cosas chiquitas
se va el tiempo; en las tiendas y en algunas visitas.
Hoy, temprano, a la casa llegué, pues recibí.
¡Qué cansancio! La vida muy horrible es sin ti.
Triste, en este momento, de la alcoba, y aprisa,
me vine junto al fuego, descalza y en camisa.
En el tardío instante, desde el alba esperado,
en que puedo, de lejos, fundirme en ti, mi amado.
Todo tu amor me envuelve -porque sé que me amas-
y más calor me infunde que el calor de las llamas.
Imaginar no puedes cuánta tristeza siento.
-Contra los vidrios ¿ no oyes allá gemir el viento?-
Por el salón anduve. Sintiéndome cansada,
a la alcoba me vine y arreglé la almohada;
me quité la camisa, que doblé con esmero;
después, collar y anillos puse en el joyelero
con todas las pulseras; y en la mesita, al lado,
junto al retrato tuyo, por mí siempre besado,
dejé el corsé... sonrío en tantas noches
en que febril, inquieto, sufrías con los broches;
y recuerdo tu cólera, que olvidar nunca puedo,
cuando al soltar un broche te lastimaste un dedo.
Libre ya de apreturas, ¡qué alivio el que hubo en mí!
mi desnudez, entonces, blanca y nerviosa vi
copiada en el espejo del armario. Y sintiendo
horror por este cuerpo que creo inútil, tiendo
con la mente los brazos a ti, mi asilo amado;
y ¿para qué negártelo?, lo confieso: he llorado.
¡Sí!
Sobre las rodillas estas líneas te escribo.
En la mesa de laca que en el rincón percibo,
tus guantes, y tus libros están, y todos ellos
me recuerdan ahora muchos instantes bellos
y otros tristes: ¿te acuerdas? porque de vez en cuando
hemos ambos reñido... Tú sin razón...
Regando la bujía luz pálida, bajo pantalla lila,
va extendiendo en las sábanas una sombra tranquila.
-¡Cómo contra los vidrios está soplando el viento!-
¡Si junto a mí estuvieras, aspirando mi aliento,
para que me miraras feliz, inanimada,
y sollozar me hicieras al verme por ti amada!...
¡Porque hace mucho tiempo para ti sólo vivo!
¿Sabes? Ya casi, casi no veo lo que escribo,
Adiós, pues; duerme mucho. Me acuesto de amor loca.
¡Ah! recibe mil besos, más de mil en la boca."
TERNURA
¿Me amas? ¿Qué estás haciendo? Ni una palabra dices.
Aproxímate a mí.
Deja por un momento lo que te ocupa ahora.
Ven a sentarte aquí.
Tendré mucho cuidado. Trataré que tu falda
no se vaya a arrugar.
Quitemos los cojines, si acaso te incomodan,
y vente aquí a sentar.
Picaroncita. Dame las manos. Que tus ojos
se fijen bien en mí.
¡Si a comprender llegaras cuánto es lo que te quiero!...
Mírame más... Así...
Debes ver en mis ojos que te entregué a ti sola
entero el corazón.
¿No lo estás comprendiendo? Tan grande es esta noche,
¡tan grande es mi pasión!
Pero no lo comprendes, no puedes comprenderlo...
¿Cómo que dices " sí"?
¡Qué corazón tan bueno! ¡Qué amable! Y qué ternura
siento ahora por ti.
Sólo es para que puedas ahora darte cuenta...
Pero ¿oyéndome estás?
Sólo es para que sepas... En fin... De que te quiero
bien te convencerás.
Vuelve hacia mí los ojos. Mírame enternecida
porque llorando estoy.
Nada como tus ojos y tu frente... ¡Qué dicha,
pues de ellos dueño soy!
Inclina la cabeza del lado de la lámpara...
así te quiero ver.
¡Y déjame las manos, como si banda fueran,
en tu frente poner!
Gran ternura condensan tus ojos y tu frente
en mi triste vivir.
¿Dices que es cierto... es cierto? Te adoro, y bien quisiera
hoy hacerte sufrir.
"Cuando quedas atrapado en la destrucción,debes abrir una puerta a la creación. ...Soy lo que soy."
"Me niego a vivir en un mundo ordinario...como una mujer ordinaria.
A establecer relaciones ordinarias.
Necesito el éxtasis.
Soy una neurótica, en el sentido de que vivo mi mundo.
No me adaptaré al mundo...me adapto a mi misma"...
(Anaís Nin)
A establecer relaciones ordinarias.
Necesito el éxtasis.
Soy una neurótica, en el sentido de que vivo mi mundo.
No me adaptaré al mundo...me adapto a mi misma"...
(Anaís Nin)
martes, 17 de abril de 2007
TÉOPHILE GAUTIER:
ÚLTIMO DESEO
Hace ya tanto tiempo que te adoro,
dieciocho años atrás son muchos días...
eres de color rosa, yo soy pálido,
yo soy invierno y tú la primavera.
Lilas blancas como en un camposanto
en torno de mis sienes florecieron,
y pronto invadirán todo el cabello
enmarcando la frente ya marchita.
Mi sol descolorido que declina
al fin se perderá en el horizonte,
y en la colina fúnebre, a lo lejos,
contemplo la morada que me espera.
Deja al menos que caiga de tus labios
sobre mis labios un tardío beso,
para que así una vez esté en mi tumba,
en paz el corazón pueda dormir.
EL TRAJE ROSA
Adoro la túnica rosa
en que va tu hermosura envuelta;
es el tibor de tu garganta;
es de tu cuerpo ánfora esbelta.
Frágil como una rosa thé,
leve como un ala de abeja,
toda te ciñe y te circunda
con rauda caricia bermeja.
A la seda tu piel trasmite
sus estremecimientos cálidos:
a tu piel la seda devuelve
reflejo de carmines pálidos.
-¿ Quién urdió la mágica tela
con hilos de tu carne misma,
en un misterio donde suman
luz, seda y piel un móvil prisma?
-¿Son los iris de la alborada;
o los nácares de Afrodita;
o los rubíes de tu seno
lo que en tu clámide se agita?
-¿Quizá las hebras se tiñeron
en tus corales de pudor,
cuando desnuda contemplabas
de tus líneas el esplendor?
Tú, despojada de esos velos
-soñada encarnación del arte-
ser podrías ante Canova
cual otra Venus Bonaparte.
No sé si eres urna de ónice
donde ávidos goces van presos,
o si lo que tu cuerpo ciñe
es una túnica de besos.
HUMO
Bajo los árboles hay
una choza corcovada;
con el tejado vencido,
rotas paredes y musgo
en el umbral de la puerta.
Ciega está por sus postigos
la ventana, pero igual
que cuando hace mucho frío
se ve como un tibio aliento
de la casa que respira.
Un tirabuzón de humo
gira en hilillos azules
y así del alma encerrada
en aquel tugurio lleva
noticias frescas a Dios.
LAS PALOMAS
En el collado aquel de los sepulcros
una palmera y su penacho verde
se yerguen donde acuden las palomas
a anidar por la noche y guarecerse.
Con el alba desertan de las ramas:
como un collar que se desgrana, vemos
-blancas, dispersas, en el aire azul-
que algún tejado buscan aún más lejos.
Todas las noches es un árbol mi alma
donde se posan con las alas trémulas
enjambres blancos de visiones locas
para echar a volar cuando clarea.
LIED
Es rosada la tierra en el abril,
como la juventud, como el amor;
y casi no se atreve, siendo virgen,
a enamorarse de la Primavera.
En junio, con un pálido semblante
y el corazón turbado de deseos,
con el Verano de tostada piel
se apresura a ocultarse en los trigales.
En agosto, bacante color cobre,
al Otoño le ofrece sus dos pechos,
con su piel atigrada se revuelca
y hace brotar la sangre de las vides.
En diciembre es la anciana que se encorva,
empolvada de blanco por la escarcha;
en sus sueños quisiera despertar
al Invierno que ronca junto a ella.
PAISAJE
No se mueve ni una hoja,
no hay ni un pájaro que cante,
sobre el rojizo horizonte
de vez en cuando un relámpago;
a un lado algunos espinos,
surcos a medio anegar,
lienzos grises de murallas,
sauces nudosos plegados;
al otro un campo limita
una zanja llena de agua,
y hay una vieja cargada
con un fardo muy pesado;
luego el camino se pierde
entre colinas azules,
y lo mismo que una cinta
se alarga en pliegues sinuosos.
PASTEL
No me canso de veros en los marcos ovales,
amarillos retratos de beldades de antaño
en la mano unas rosas quizá ya un poco pálidas,
como es propio de flores de cien años atrás.
El invierno al rozar vuestras frescas mejillas
marchitó lo que en ellas era lirio y clavel,
ahora sólo lucís algún lunar de barro,
y aquí estáis en los muelles, ensuciados, manchados.
Aquel dulce reinado de las bellas pasó;
tanto la Parabère como la Pompadour *
sólo indóciles súbditos hoy tendrían tan sólo,
y en sus mismos sepulcros también yace el amor.
Pero, oh viejos retratos olvidados, aún
os conmueve aspirar vuestra flor sin perfume,
y podéis sonreír, melancólicamente
recordando a galanes hace un siglo difuntos.
TRISTEZA EN MAR
Vuelan como jugando las gaviotas;
y los blancos corceles de la mar,
encabritados sobre el oleaje,
sus despeinadas crines dan al aire.
Cae la tarde y una fina lluvia
apaga las hogueras de la noche;
a su paso el vapor escupe hollín
y abate su penacho largo y negro.
Más pálido que el cielo sin color,
me dirijo a la tierra del carbón,
donde reinan la niebla y el suicidio;
-Hace un tiempo ideal para matarse.
Siento ahogarse mis ávidos deseos
en el abismo amargo que blanquea;
se arremolina el agua, danza el barco,
el viento cada vez se hace más fresco.
¡Está tan dolorida el alma mía!
El océano se hincha, suspirando,
y su desesperado pecho me parece
como un amigo fiel que me comprende.
¡Penas de amor perdidas, adelante,
esperanzas truncadas, ilusiones
apeadas de alturas ideales,
podéis saltar hasta los surcos húmedos!
¡Id al mar, sufrimientos del pasado
que volvéis nuevamente para hurgar
en vuestras cicatrices mal cerradas
intentando otra vez que lloren sangre!
Id al mar los fantasmas de mis sueños,
congojas de mortales palideces
en este corazón con siete espadas
como lleva la Madre dolorosa.
Cada fantasma se sumerge y lucha
durante unos momentos con el agua
que lo cubre al final de su voluta
y lo engulle lanzando un gran sollozo.
¡Oh, pesado equipaje, lastre de alma,
tesoros miserables y queridos
hundíos y después de este naufragio
yo mismo os seguiré al fondo del mar!
LO QUE DICEN LAS GOLONDRINAS
Aquí y allá se ven las secas hojas
sobre campos de hierba amarillenta;
desde el alba a la noche el viento es fresco,
éste es el fin del tiempo de verano.
Veo abrirse las flores que conserva
el jardín como un último tesoro:
quiere lucir la dalia su divisa,
la maravilla su dorada toca.
La lluvia en el estanque hace burbujas;
y tienen conciliábulos extraños
las golondrinas sobre los tejados:
¡Ya ha llegado el invierno con sus fríos!
Se reúnen por cientos con el fin
de llegar a un acuerdo sobre su éxodo.
Una dice: «Qué bien se está en Atenas,
viéndolo todo desde la muralla.
Todos los años voy allí y anido en
metopas del mismo Partenón.
En los frisos mi nido disimula
el hueco de una bala de cañón.»
Otra dice: «Yo tengo mi cuartito
en Esmirna, en el techo de un café;
sus granos de ámbar cuentan los hayíes
en el umbral que recalienta el sol.
Entro y salgo, avezada como estoy
a los rubios vapores de las pipas,
y entre mares humosos rozo siempre
los turbanes y feces al pasar.»
Ésta dice: «Yo habito en un triglifo,
en el frontón de un templo, allá en Baalbek;
allí me poso y me sujeto, encima
de mis crías de pico puntiagudo.»
Otra dice: «Sabed mi dirección:
Rodas, palacio de los caballeros;
cada invierno mi tienda se alza allí
en capiteles de negros pilares.»
Y la quinta: «Yo voy a descansar,
pues la edad no permite largos vuelos,
Hace ya tanto tiempo que te adoro,
dieciocho años atrás son muchos días...
eres de color rosa, yo soy pálido,
yo soy invierno y tú la primavera.
Lilas blancas como en un camposanto
en torno de mis sienes florecieron,
y pronto invadirán todo el cabello
enmarcando la frente ya marchita.
Mi sol descolorido que declina
al fin se perderá en el horizonte,
y en la colina fúnebre, a lo lejos,
contemplo la morada que me espera.
Deja al menos que caiga de tus labios
sobre mis labios un tardío beso,
para que así una vez esté en mi tumba,
en paz el corazón pueda dormir.
EL TRAJE ROSA
Adoro la túnica rosa
en que va tu hermosura envuelta;
es el tibor de tu garganta;
es de tu cuerpo ánfora esbelta.
Frágil como una rosa thé,
leve como un ala de abeja,
toda te ciñe y te circunda
con rauda caricia bermeja.
A la seda tu piel trasmite
sus estremecimientos cálidos:
a tu piel la seda devuelve
reflejo de carmines pálidos.
-¿ Quién urdió la mágica tela
con hilos de tu carne misma,
en un misterio donde suman
luz, seda y piel un móvil prisma?
-¿Son los iris de la alborada;
o los nácares de Afrodita;
o los rubíes de tu seno
lo que en tu clámide se agita?
-¿Quizá las hebras se tiñeron
en tus corales de pudor,
cuando desnuda contemplabas
de tus líneas el esplendor?
Tú, despojada de esos velos
-soñada encarnación del arte-
ser podrías ante Canova
cual otra Venus Bonaparte.
No sé si eres urna de ónice
donde ávidos goces van presos,
o si lo que tu cuerpo ciñe
es una túnica de besos.
HUMO
Bajo los árboles hay
una choza corcovada;
con el tejado vencido,
rotas paredes y musgo
en el umbral de la puerta.
Ciega está por sus postigos
la ventana, pero igual
que cuando hace mucho frío
se ve como un tibio aliento
de la casa que respira.
Un tirabuzón de humo
gira en hilillos azules
y así del alma encerrada
en aquel tugurio lleva
noticias frescas a Dios.
LAS PALOMAS
En el collado aquel de los sepulcros
una palmera y su penacho verde
se yerguen donde acuden las palomas
a anidar por la noche y guarecerse.
Con el alba desertan de las ramas:
como un collar que se desgrana, vemos
-blancas, dispersas, en el aire azul-
que algún tejado buscan aún más lejos.
Todas las noches es un árbol mi alma
donde se posan con las alas trémulas
enjambres blancos de visiones locas
para echar a volar cuando clarea.
LIED
Es rosada la tierra en el abril,
como la juventud, como el amor;
y casi no se atreve, siendo virgen,
a enamorarse de la Primavera.
En junio, con un pálido semblante
y el corazón turbado de deseos,
con el Verano de tostada piel
se apresura a ocultarse en los trigales.
En agosto, bacante color cobre,
al Otoño le ofrece sus dos pechos,
con su piel atigrada se revuelca
y hace brotar la sangre de las vides.
En diciembre es la anciana que se encorva,
empolvada de blanco por la escarcha;
en sus sueños quisiera despertar
al Invierno que ronca junto a ella.
PAISAJE
No se mueve ni una hoja,
no hay ni un pájaro que cante,
sobre el rojizo horizonte
de vez en cuando un relámpago;
a un lado algunos espinos,
surcos a medio anegar,
lienzos grises de murallas,
sauces nudosos plegados;
al otro un campo limita
una zanja llena de agua,
y hay una vieja cargada
con un fardo muy pesado;
luego el camino se pierde
entre colinas azules,
y lo mismo que una cinta
se alarga en pliegues sinuosos.
PASTEL
No me canso de veros en los marcos ovales,
amarillos retratos de beldades de antaño
en la mano unas rosas quizá ya un poco pálidas,
como es propio de flores de cien años atrás.
El invierno al rozar vuestras frescas mejillas
marchitó lo que en ellas era lirio y clavel,
ahora sólo lucís algún lunar de barro,
y aquí estáis en los muelles, ensuciados, manchados.
Aquel dulce reinado de las bellas pasó;
tanto la Parabère como la Pompadour *
sólo indóciles súbditos hoy tendrían tan sólo,
y en sus mismos sepulcros también yace el amor.
Pero, oh viejos retratos olvidados, aún
os conmueve aspirar vuestra flor sin perfume,
y podéis sonreír, melancólicamente
recordando a galanes hace un siglo difuntos.
TRISTEZA EN MAR
Vuelan como jugando las gaviotas;
y los blancos corceles de la mar,
encabritados sobre el oleaje,
sus despeinadas crines dan al aire.
Cae la tarde y una fina lluvia
apaga las hogueras de la noche;
a su paso el vapor escupe hollín
y abate su penacho largo y negro.
Más pálido que el cielo sin color,
me dirijo a la tierra del carbón,
donde reinan la niebla y el suicidio;
-Hace un tiempo ideal para matarse.
Siento ahogarse mis ávidos deseos
en el abismo amargo que blanquea;
se arremolina el agua, danza el barco,
el viento cada vez se hace más fresco.
¡Está tan dolorida el alma mía!
El océano se hincha, suspirando,
y su desesperado pecho me parece
como un amigo fiel que me comprende.
¡Penas de amor perdidas, adelante,
esperanzas truncadas, ilusiones
apeadas de alturas ideales,
podéis saltar hasta los surcos húmedos!
¡Id al mar, sufrimientos del pasado
que volvéis nuevamente para hurgar
en vuestras cicatrices mal cerradas
intentando otra vez que lloren sangre!
Id al mar los fantasmas de mis sueños,
congojas de mortales palideces
en este corazón con siete espadas
como lleva la Madre dolorosa.
Cada fantasma se sumerge y lucha
durante unos momentos con el agua
que lo cubre al final de su voluta
y lo engulle lanzando un gran sollozo.
¡Oh, pesado equipaje, lastre de alma,
tesoros miserables y queridos
hundíos y después de este naufragio
yo mismo os seguiré al fondo del mar!
LO QUE DICEN LAS GOLONDRINAS
Aquí y allá se ven las secas hojas
sobre campos de hierba amarillenta;
desde el alba a la noche el viento es fresco,
éste es el fin del tiempo de verano.
Veo abrirse las flores que conserva
el jardín como un último tesoro:
quiere lucir la dalia su divisa,
la maravilla su dorada toca.
La lluvia en el estanque hace burbujas;
y tienen conciliábulos extraños
las golondrinas sobre los tejados:
¡Ya ha llegado el invierno con sus fríos!
Se reúnen por cientos con el fin
de llegar a un acuerdo sobre su éxodo.
Una dice: «Qué bien se está en Atenas,
viéndolo todo desde la muralla.
Todos los años voy allí y anido en
metopas del mismo Partenón.
En los frisos mi nido disimula
el hueco de una bala de cañón.»
Otra dice: «Yo tengo mi cuartito
en Esmirna, en el techo de un café;
sus granos de ámbar cuentan los hayíes
en el umbral que recalienta el sol.
Entro y salgo, avezada como estoy
a los rubios vapores de las pipas,
y entre mares humosos rozo siempre
los turbanes y feces al pasar.»
Ésta dice: «Yo habito en un triglifo,
en el frontón de un templo, allá en Baalbek;
allí me poso y me sujeto, encima
de mis crías de pico puntiagudo.»
Otra dice: «Sabed mi dirección:
Rodas, palacio de los caballeros;
cada invierno mi tienda se alza allí
en capiteles de negros pilares.»
Y la quinta: «Yo voy a descansar,
pues la edad no permite largos vuelos,
martes, 27 de marzo de 2007
JORGE TELLIER
******************************
BOTELLA AL MAR
Y tú quieres oír, tú quieres entender.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.
De "Cartas para reinas y otras primaveras" 1985
ANDENES
Te gusta llegar a la estación
cuando el reloj de pared tictaquea,
tictaquea en la oficina del jefe-estación.
Cuando la tarde cierra sus párpados
de viajera fatigada
y los rieles ya se pierden
bajo el hollín de la oscuridad.
Te gusta quedarte en la estación desierta
cuando no puedes abolir la memoria,
como las nubes de vapor
los contornos de las locomotoras,
y te gusta ver pasar al viento
que silba como un vagabundo
aburrido de caminar sobre los rieles.
Tictaqueo del reloj.
Ves de nuevo
los pueblos cuyos nombres nunca aprendiste,
el pueblo donde querías llegar
como el niño el día de su cumpleaños
y los viajes de vuelta de vacaciones
cuando eras -para los parientes que te esperaban
-sólo un alumno fracasado con olor a cerveza.
Tictaqueo del reloj.
El jefe-estaciónjuega un solitario.
El reloj sigue diciendo
que la noche es el único trenque puede llegar a este pueblo,
y a ti te gusta estar inmóvil escuchándolo
mientras el hollín de la oscuridad
hace desaparecer los durmientes de la vía.
CUANDO EN LA TARDE APAREZCO EN LOS ESPEJOS...
Cuando en la tarde aparezco en los espejos
Cuando yo y la tarde queríamos unirnos
Tristemente nos despedimos
Tristemente nos hablamos
en el espejo que disuelve las imágenes
Quién soy entonces Quizás por un momento
de verdad soy yo que me encuentro
Quién soy yo sino nadie
Alguien que quisiera pasarse los días y los días
Como un solo domingo
Mirando los últimos reflejos del sol en los vidrios
Mirando a un anciano que da de comer a las palomas
Y a los evangélicos que predican el fin del mundo
Cuando en la tarde no soy nadie
Entonces las cosas me reconocen
Soy de nuevo pequeño
Soy quien debiera ser
Y la niebla borra la cara
de los relojes en los campanarios.
ESTAS PALABRAS
Estas palabras quieren ser
un puñado de cerezas
-un susurro -
¿para quién?-
entre una y otra oscuridad.
Sí, un puñado de cerezas,
un susurro -
¿para quién?
-entre una
y otra oscuridad.
EN LA SECRETA CASA DE LA NOCHE
Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.
Y no importa que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.
Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro,
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.
El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.
PUENTE EN EL SUR
Ayer he recordado un día de claro invierno.
He recordadoun puente sobre el río,
un río robándole azul al cielo.
Mi amor era menos que nada en ese puente.
Una naranja undiéndose en las aguas,
una voz que no sabe a quién llama,
una gaviota cuyo brillo se
deshizo entre los pinos.
Ayer he recordado que no se
es nadie sobre un puente
cuando el invierno sueña
con la claridad de otra estación,
y se quiere ser una hoja inmóvil
en el sueño del invierno,
y el amor es menos que una naranja
perdiéndose en las aguas,
menos que una gaviota
cuya luz se extingue entre los pinos
QUÉ HISTORIA ES ÉSTA
Qué historia es ésta y cuál es su final?
Ya no quiero ser más vendedor de palabras.
Ya mi cabeza está demasiado aturdida
y mi canción es sólo un montón de hojas muertas.
Me da lo mismo la ciudad que el campo.
Trataré de olvidar los poemas y los libros
abrigaré mi cuello con una vieja bufanda
y me echaré un pan en el bolsillo.
Oleré a mal vino y suciedad
enturbiando los limpios mediodías.
Y me haré el tonto a propósito de todo.
Y sin tener necesidad de triunfar o fracasar
trataré que la escarcha cubra mi pasado
porque no puedo sino hacer estupideces
seguir caminando en estos tiempos.
MELUSINA
Infiel como el ala de los pájaros infieles
tú siempre serás mía:
los eucaliptus sangraban,
un caballo ciego fue a agonizar entre los rieles
porque no quería ver el fin de nuestro amor
mientras se marchitaban los dedales
de oro sembrados por un loco.
Tú siempre serás mía.
Infiel como el ala de los pájaros infieles.
SENTADOS FRENTE AL FUEGO
Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.
Ésta es la misma estación que descubrimos juntos,
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.
Ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
viven mas que nosotros.
Sí, ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
-Yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino-.
Ella mira el fuego que envejece.
BOTELLA AL MAR
Y tú quieres oír, tú quieres entender.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.
De "Cartas para reinas y otras primaveras" 1985
ANDENES
Te gusta llegar a la estación
cuando el reloj de pared tictaquea,
tictaquea en la oficina del jefe-estación.
Cuando la tarde cierra sus párpados
de viajera fatigada
y los rieles ya se pierden
bajo el hollín de la oscuridad.
Te gusta quedarte en la estación desierta
cuando no puedes abolir la memoria,
como las nubes de vapor
los contornos de las locomotoras,
y te gusta ver pasar al viento
que silba como un vagabundo
aburrido de caminar sobre los rieles.
Tictaqueo del reloj.
Ves de nuevo
los pueblos cuyos nombres nunca aprendiste,
el pueblo donde querías llegar
como el niño el día de su cumpleaños
y los viajes de vuelta de vacaciones
cuando eras -para los parientes que te esperaban
-sólo un alumno fracasado con olor a cerveza.
Tictaqueo del reloj.
El jefe-estaciónjuega un solitario.
El reloj sigue diciendo
que la noche es el único trenque puede llegar a este pueblo,
y a ti te gusta estar inmóvil escuchándolo
mientras el hollín de la oscuridad
hace desaparecer los durmientes de la vía.
CUANDO EN LA TARDE APAREZCO EN LOS ESPEJOS...
Cuando en la tarde aparezco en los espejos
Cuando yo y la tarde queríamos unirnos
Tristemente nos despedimos
Tristemente nos hablamos
en el espejo que disuelve las imágenes
Quién soy entonces Quizás por un momento
de verdad soy yo que me encuentro
Quién soy yo sino nadie
Alguien que quisiera pasarse los días y los días
Como un solo domingo
Mirando los últimos reflejos del sol en los vidrios
Mirando a un anciano que da de comer a las palomas
Y a los evangélicos que predican el fin del mundo
Cuando en la tarde no soy nadie
Entonces las cosas me reconocen
Soy de nuevo pequeño
Soy quien debiera ser
Y la niebla borra la cara
de los relojes en los campanarios.
ESTAS PALABRAS
Estas palabras quieren ser
un puñado de cerezas
-un susurro -
¿para quién?-
entre una y otra oscuridad.
Sí, un puñado de cerezas,
un susurro -
¿para quién?
-entre una
y otra oscuridad.
EN LA SECRETA CASA DE LA NOCHE
Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.
Y no importa que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.
Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro,
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.
El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.
PUENTE EN EL SUR
Ayer he recordado un día de claro invierno.
He recordadoun puente sobre el río,
un río robándole azul al cielo.
Mi amor era menos que nada en ese puente.
Una naranja undiéndose en las aguas,
una voz que no sabe a quién llama,
una gaviota cuyo brillo se
deshizo entre los pinos.
Ayer he recordado que no se
es nadie sobre un puente
cuando el invierno sueña
con la claridad de otra estación,
y se quiere ser una hoja inmóvil
en el sueño del invierno,
y el amor es menos que una naranja
perdiéndose en las aguas,
menos que una gaviota
cuya luz se extingue entre los pinos
QUÉ HISTORIA ES ÉSTA
Qué historia es ésta y cuál es su final?
Ya no quiero ser más vendedor de palabras.
Ya mi cabeza está demasiado aturdida
y mi canción es sólo un montón de hojas muertas.
Me da lo mismo la ciudad que el campo.
Trataré de olvidar los poemas y los libros
abrigaré mi cuello con una vieja bufanda
y me echaré un pan en el bolsillo.
Oleré a mal vino y suciedad
enturbiando los limpios mediodías.
Y me haré el tonto a propósito de todo.
Y sin tener necesidad de triunfar o fracasar
trataré que la escarcha cubra mi pasado
porque no puedo sino hacer estupideces
seguir caminando en estos tiempos.
MELUSINA
Infiel como el ala de los pájaros infieles
tú siempre serás mía:
los eucaliptus sangraban,
un caballo ciego fue a agonizar entre los rieles
porque no quería ver el fin de nuestro amor
mientras se marchitaban los dedales
de oro sembrados por un loco.
Tú siempre serás mía.
Infiel como el ala de los pájaros infieles.
SENTADOS FRENTE AL FUEGO
Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.
Ésta es la misma estación que descubrimos juntos,
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.
Ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
viven mas que nosotros.
Sí, ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
-Yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino-.
Ella mira el fuego que envejece.
CHARLES BUKOWSKY
CISNE DE PRIMAVERA
También en primavera
mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.
ABRAZA LA OSCURIDAD
La confusión es el dios
la locura es el dios
la paz permanente de la vida
es la paz permanente de la muerte.
La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
sonriendo
pareciendo ser.
no olvides las aceras,
las putas,
la traición,
el gusano en la manzana,
los bares, las cárceles
los suicidios de los amantes
AMOR, FAMA Y MUERTE
se sienta afuera de mi ventana
como una vieja que va al mercado;
se sienta y me observa,
suda nerviosamente
por entre alambre y niebla
y ladrido-perro
hasta cuando inesperadamente
golpeo la pantalla con un periódico
como manoteando una mosca
y usted pudiera escuchar el grito
en esta ordinaria ciudad,
y entonces salió.
la manera de terminar un poema
como estees quedarse de pronto
callado.
MELANCOLÍA
la historia de la melancolía
nos incluye a todos.
me retuerzo entre las sábanas sucias
mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
y nada.
me he acostumbrado tanto a la melancolía
que la saludo como a una vieja
amiga. ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste entonces me levanto
PURIFICADO aunque no haya resuelto
nada (...)
hay algo mal en mí
además de la melancolía
OH SÍ
hay cosas peores que estar solo
pero a menudo toma
décadas darse cuenta de ello
y más a menudo cuando
esto ocurre
es demasiado tarde
y no hay nada peor
que un demasiado tarde
VERDAD
una de las mejores
líneas de Lorca es,
"agonía, siempre agonía…
"piensa en esto cuando mates
una cucaracha o recojas
un hoja para afeitarte
despertando en la mañana
para enfrentar el sol
PÁJARO AZUL
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro,
no voya permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón
quequiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro
.hay un pájaro azul en mi corazón
quequiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo,
¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres mis obras?
¿es que quieres que se hundan
las ventas de mis libros en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo,
sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongastriste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre,
pero yo no
lloro,
¿lloras tú?
También en primavera
mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.
ABRAZA LA OSCURIDAD
La confusión es el dios
la locura es el dios
la paz permanente de la vida
es la paz permanente de la muerte.
La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
sonriendo
pareciendo ser.
no olvides las aceras,
las putas,
la traición,
el gusano en la manzana,
los bares, las cárceles
los suicidios de los amantes
AMOR, FAMA Y MUERTE
se sienta afuera de mi ventana
como una vieja que va al mercado;
se sienta y me observa,
suda nerviosamente
por entre alambre y niebla
y ladrido-perro
hasta cuando inesperadamente
golpeo la pantalla con un periódico
como manoteando una mosca
y usted pudiera escuchar el grito
en esta ordinaria ciudad,
y entonces salió.
la manera de terminar un poema
como estees quedarse de pronto
callado.
MELANCOLÍA
la historia de la melancolía
nos incluye a todos.
me retuerzo entre las sábanas sucias
mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
y nada.
me he acostumbrado tanto a la melancolía
que la saludo como a una vieja
amiga. ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste entonces me levanto
PURIFICADO aunque no haya resuelto
nada (...)
hay algo mal en mí
además de la melancolía
OH SÍ
hay cosas peores que estar solo
pero a menudo toma
décadas darse cuenta de ello
y más a menudo cuando
esto ocurre
es demasiado tarde
y no hay nada peor
que un demasiado tarde
VERDAD
una de las mejores
líneas de Lorca es,
"agonía, siempre agonía…
"piensa en esto cuando mates
una cucaracha o recojas
un hoja para afeitarte
despertando en la mañana
para enfrentar el sol
PÁJARO AZUL
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro,
no voya permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón
quequiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro
.hay un pájaro azul en mi corazón
quequiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo,
¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres mis obras?
¿es que quieres que se hundan
las ventas de mis libros en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo,
sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongastriste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre,
pero yo no
lloro,
¿lloras tú?
lunes, 26 de marzo de 2007
ENRIQUE LIHN
AHORA SÍ QUE TÚ Y YO.
..Ahora sí que tú y yo estamos más lejos uno del otro
que dos estrellas de diferentes galaxias.
Ningún astrónomo logrará tenernos juntos
en su vertiginoso campo visual
ni el fotógrafo de Cartagena ante su Polaroid
así fue hace la infinidad de siete años el resto
de las imágenes son nubes de la memoria
y de aquélla y de todas se ha retirado la vida.
BUENAS NOCHES, AQUILES
Ahora sí que te dimos en el talón
La muerte de la que huyas
Correrá acompasadamente a tu lado
Buenas noches, Aquiles
CASI CRUZO LA BARRERA
Casi cruzo la barrera
del espejo para verlo que no se puede ver:
el mundo cómo sería
si la realidad copiara,
y no al revés, el espejollena,
por fin, de su nada.
COMO SI EL SUEÑO FUERA ESCRITO...
Como si el sueño fuera escrito en estrofas regulares
cada nocturno despertar significa
el reacomodarse del cuerpo a su idea fija:
que el enemigo...
monta guardia ...
...en él sin pegar una sola pestañada
dueño y señor de la ciudadela tomada.
CONTRA LOS PENSAMIENTOS NEGROS
Pensamientosno pensamientos negros
La relación paradigmática de éstos con la muerte
es un recurso fáciluna mala metáfora
Los pensamientos no lloranno se conduelen
de sus objetostampoco deben ser pensados
como auxiliares de la razón contra la locura
(Fourier no anunció sin razón las ciencias de la locura)
El desahuciado observa que, en la perspectiva de la muerte,
las cosas forzadas a ocupar
un espacio limitado antes que a fluir en un tiempo amorfo supuestamente ilimitadose ordenan como en un cuadro
de Mantegna Nunca antes se había visto así,
al centro del escenarioComo un santo con un león a sus pies
Nunca fui un santo ni domestiqué un león
lo importante es el centro del cuadro
como lo veo como lo venen el andén de la equidistancia
el de ser sin que esto sea un motivo de orgullo
(¿qué orgullo puede tener el que va a morir?)
el centro de un pequeño sistema planetario
al que, en honor a la claridad, le falta la cuarta dimensión
el tiempo que ciega en punto a la perspectiva.
DESTIEMPO
Nuestro entusiasmo alentaba a estos días que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobrementey estos son,
pues, los años venideros.
Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.
NADA TIENE QUE VER EL DOLOR CON EL DOLOR...
Nada tiene que ver el dolor con el dolor
nada tiene que ver la desesperación con la desesperación
Las palabras que usamos para designar
esas cosas están viciadas
No hay nombres en la zona muda
Allí, según una imagen de uso,
viciada espera la muerte a sus nuevos amante
sacicalada hasta la repugnancia, y los médicos
son sus peluqueros, sus manicuros, sus usurarios usuarios
la mezquinan, la dosifican, la domestican, la encarecen
porque esa bestia tufosa es una tremenda devoradora
Nada tiene que ver la muerte
con esta imagen de la que me retracto
todas nuestras maneras de referirnos a las cosas
están viciadasy éste no es más que otro modo de viciarlas
Quizá los médicos no sean más que sabios y la muerte
-la niña de sus ojos- un querido problema la ciencia lo resuelve
con soluciones parciales, esto es, difiere
su nódulo insoluble sellando una pleura, para empezar
Puede que sea yo de esos que pagan
cualquier cosa por esa tramitación
Me hundiré en el duelo de mí mismo,
pero cuidando de mantener
ciertas formas como ahora en esta consulta
Quiero morir (de tal o cual manera)
ese es ya un verbo descompuesto
y absurdo, y qué va, diré algo, pero razonablemente,
evidentemente fuera del lenguaje en esa
zona muda donde unos nombres que no alcanzan a ser
cuando ya uno, qué alivio, está muerto,
olvidado ojalá previamente de sí mismo
esa cosa muerta que existe en el lenguaje y que es
su presupuestoInvoco en la consulta al Dios
de la no mismidad, pero sabiendo que se trata
de otra ficción más sobre la unión de Oriente y Occidente
de acápites, comentarios y prólogos
Un muerto al que le quedan algunos
meses de vida tendría que aprender
para dolerse, desesperarse y morir, un lenguaje limpio
que sólo fuera accesible más allá
de las matemáticas a especialistas
de una ciencia imposible e igualmente válida
Un lenguaje como un cuerpo operado de todos sus órganos
que viviera una fracción de segundo
a la manera del resplandor
y que hablara lo mismo de la felicidad que de la desgracia
del dolor que del placer, con una sonriente
desesperación, pero esto es ya decir
una mera obviedad con el apoyo
de una figura retórica
mis palabras no pueden obviamente atravesar
la barrera de ese lenguaje desconocido
ante el cual soy como un babuino llamado
por extraterrestres a interpretar
el lenguaje humano
Ay dios habría que hablar de la felicidad de morir
en alguna inasible formade eso que acompañó
a la inocencia al orgasmo a todos y
a cada uno de los momentos que improntaron la memoria
con impresiones desaforadas Cuando en la primera polución
-mucho más mística que la primera comunión
Pensabas en Isabel ella no era una persona
sino su imagen el resplandor orgástico de esa creatura
que si vivió lo hizo para otros diluyéndose para ti carnalmente en el tiempo de los demás sin dejar más que el rastro de su resplandor en tu memoria
eso era la muerte y la muerte advino y devino
el click de la máquina de memorizar esa repugnante devoradora
acicalada en palabras como éstas tu poesía.
En suma es la muerte el sueño de la letra
donde toda incomodidad tiene su asientola
cárcel de tu ser que te privaba del otro nombre de amor escrito silenciosamente en el muro figuras obscenas untadas de vómito tu vida que
-otra palabra- se deslizó, sin haberse podido
engrupir en lo existente detenerse en lo
pasajero hundir el hocico feliz en el comedero,
golpear por un asilo nocturno
con el amor como con una piedra
La muerte fue la que se disfrazó de mujer en el altillo
de una casa de piedra y para ti
de sombra y humo y nada
porque ya no podías enamorar a su dueña, temblando
del placer de perderla bajo una claraboya con telarañas
Tienes que reconstituir ese momento ahora
que la dueña de la casa es la muerte
y no la otra, esa nada ese humo esa sombra
darte el placer de ser ella y
de unirte a ella como los labios
de Freudque se besan a sí mismos
NOCTURNO
Eres la primera que te me paseas
por aquíen mucho tiempo a la redonda:
«Víveme, víveme, yo soy inagotable»,
con tu absurda existencia al desnudo:
«has visto tú qué linda soy dímelo chico»
pequeños senos duros rompeolas
y el juego de las nalguitas:
«me canso en todo, menos en esto»
Y apruebo lo de mulata canela que te dicen,
el relajoése de «óyeme, enfermona,
tú,que no somos de palo ni de hierros»
Vaya, como en cada uno de tus condenadas historias
jálate también aquí una conga del carajo.
PRENDAN Y APAGUEN LA LUZ...
Prendan y apaguen la luz a partir del segundo piso
un...... * paga esa cuenta
y no dejen la puerta abierta
los malandras causados por el régimeno degenerados por él
recorren hambrientos y borrachos la calle Pass
ydonde reina la oscuridad
los del segundo que temen por su seguridad
hasta ocho candados resistirían el asalto y no yo
el licenciado Vidriera
pueden decir que la paranoia es el nódulo
de mi pulmón derecho y la sombra en el izquierdo
sólo quiero que apaguen esa luz que cierren esa puerta
*Espacio en blanco en el original.
REGALO DE SUEÑO
El sueño te hace el regalo de una ciudad
en la que nunca estarásese deseo hecho irrealidad
se levanta por una fracción de segundo, con minaretes,
plazas y fuentes
mucho más precisoque una lámina de.......
.*El genio del sueño es un omnipotente arquitecto
Nunca conocerá nadie la inmensidad de las ciudades que levanta para un solo enfermo
quien no verá de por vida Constantinopla
Una pálida sombra ante el fasto de lo que
lleva ese nombre en sueños
TE DIMOS DEMASIADA IMPORTANCIA...
Te dimos demasiada importancia:
el rey de los pasquines en que hacías tus consagraciones
y consagrabas tus desprecioses
de heterogénea y olvidable lectura.
Después de ser la rumia, la rutina
"de los caballeros que pastan en las praderas chilenas"y el diccionario de los apenados
que compran trabajo a cualquier precio...
se vende por kilos en las carnicerías.
De por muerte.*
Aparece así en el original.
ÚNICAMENTE LOS MUERTOS NO PIENSAN...
Únicamente los muertos no piensan que trabajan
ni piensan que no piensan ni antitra
bajanllegan a ese nirvana
a través del azar o con el errorde los iniciados
en las antípodas de la sabiduría
Su último destino es, en cualquier caso, el mismo
..Ahora sí que tú y yo estamos más lejos uno del otro
que dos estrellas de diferentes galaxias.
Ningún astrónomo logrará tenernos juntos
en su vertiginoso campo visual
ni el fotógrafo de Cartagena ante su Polaroid
así fue hace la infinidad de siete años el resto
de las imágenes son nubes de la memoria
y de aquélla y de todas se ha retirado la vida.
BUENAS NOCHES, AQUILES
Ahora sí que te dimos en el talón
La muerte de la que huyas
Correrá acompasadamente a tu lado
Buenas noches, Aquiles
CASI CRUZO LA BARRERA
Casi cruzo la barrera
del espejo para verlo que no se puede ver:
el mundo cómo sería
si la realidad copiara,
y no al revés, el espejollena,
por fin, de su nada.
COMO SI EL SUEÑO FUERA ESCRITO...
Como si el sueño fuera escrito en estrofas regulares
cada nocturno despertar significa
el reacomodarse del cuerpo a su idea fija:
que el enemigo...
monta guardia ...
...en él sin pegar una sola pestañada
dueño y señor de la ciudadela tomada.
CONTRA LOS PENSAMIENTOS NEGROS
Pensamientosno pensamientos negros
La relación paradigmática de éstos con la muerte
es un recurso fáciluna mala metáfora
Los pensamientos no lloranno se conduelen
de sus objetostampoco deben ser pensados
como auxiliares de la razón contra la locura
(Fourier no anunció sin razón las ciencias de la locura)
El desahuciado observa que, en la perspectiva de la muerte,
las cosas forzadas a ocupar
un espacio limitado antes que a fluir en un tiempo amorfo supuestamente ilimitadose ordenan como en un cuadro
de Mantegna Nunca antes se había visto así,
al centro del escenarioComo un santo con un león a sus pies
Nunca fui un santo ni domestiqué un león
lo importante es el centro del cuadro
como lo veo como lo venen el andén de la equidistancia
el de ser sin que esto sea un motivo de orgullo
(¿qué orgullo puede tener el que va a morir?)
el centro de un pequeño sistema planetario
al que, en honor a la claridad, le falta la cuarta dimensión
el tiempo que ciega en punto a la perspectiva.
DESTIEMPO
Nuestro entusiasmo alentaba a estos días que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobrementey estos son,
pues, los años venideros.
Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.
NADA TIENE QUE VER EL DOLOR CON EL DOLOR...
Nada tiene que ver el dolor con el dolor
nada tiene que ver la desesperación con la desesperación
Las palabras que usamos para designar
esas cosas están viciadas
No hay nombres en la zona muda
Allí, según una imagen de uso,
viciada espera la muerte a sus nuevos amante
sacicalada hasta la repugnancia, y los médicos
son sus peluqueros, sus manicuros, sus usurarios usuarios
la mezquinan, la dosifican, la domestican, la encarecen
porque esa bestia tufosa es una tremenda devoradora
Nada tiene que ver la muerte
con esta imagen de la que me retracto
todas nuestras maneras de referirnos a las cosas
están viciadasy éste no es más que otro modo de viciarlas
Quizá los médicos no sean más que sabios y la muerte
-la niña de sus ojos- un querido problema la ciencia lo resuelve
con soluciones parciales, esto es, difiere
su nódulo insoluble sellando una pleura, para empezar
Puede que sea yo de esos que pagan
cualquier cosa por esa tramitación
Me hundiré en el duelo de mí mismo,
pero cuidando de mantener
ciertas formas como ahora en esta consulta
Quiero morir (de tal o cual manera)
ese es ya un verbo descompuesto
y absurdo, y qué va, diré algo, pero razonablemente,
evidentemente fuera del lenguaje en esa
zona muda donde unos nombres que no alcanzan a ser
cuando ya uno, qué alivio, está muerto,
olvidado ojalá previamente de sí mismo
esa cosa muerta que existe en el lenguaje y que es
su presupuestoInvoco en la consulta al Dios
de la no mismidad, pero sabiendo que se trata
de otra ficción más sobre la unión de Oriente y Occidente
de acápites, comentarios y prólogos
Un muerto al que le quedan algunos
meses de vida tendría que aprender
para dolerse, desesperarse y morir, un lenguaje limpio
que sólo fuera accesible más allá
de las matemáticas a especialistas
de una ciencia imposible e igualmente válida
Un lenguaje como un cuerpo operado de todos sus órganos
que viviera una fracción de segundo
a la manera del resplandor
y que hablara lo mismo de la felicidad que de la desgracia
del dolor que del placer, con una sonriente
desesperación, pero esto es ya decir
una mera obviedad con el apoyo
de una figura retórica
mis palabras no pueden obviamente atravesar
la barrera de ese lenguaje desconocido
ante el cual soy como un babuino llamado
por extraterrestres a interpretar
el lenguaje humano
Ay dios habría que hablar de la felicidad de morir
en alguna inasible formade eso que acompañó
a la inocencia al orgasmo a todos y
a cada uno de los momentos que improntaron la memoria
con impresiones desaforadas Cuando en la primera polución
-mucho más mística que la primera comunión
Pensabas en Isabel ella no era una persona
sino su imagen el resplandor orgástico de esa creatura
que si vivió lo hizo para otros diluyéndose para ti carnalmente en el tiempo de los demás sin dejar más que el rastro de su resplandor en tu memoria
eso era la muerte y la muerte advino y devino
el click de la máquina de memorizar esa repugnante devoradora
acicalada en palabras como éstas tu poesía.
En suma es la muerte el sueño de la letra
donde toda incomodidad tiene su asientola
cárcel de tu ser que te privaba del otro nombre de amor escrito silenciosamente en el muro figuras obscenas untadas de vómito tu vida que
-otra palabra- se deslizó, sin haberse podido
engrupir en lo existente detenerse en lo
pasajero hundir el hocico feliz en el comedero,
golpear por un asilo nocturno
con el amor como con una piedra
La muerte fue la que se disfrazó de mujer en el altillo
de una casa de piedra y para ti
de sombra y humo y nada
porque ya no podías enamorar a su dueña, temblando
del placer de perderla bajo una claraboya con telarañas
Tienes que reconstituir ese momento ahora
que la dueña de la casa es la muerte
y no la otra, esa nada ese humo esa sombra
darte el placer de ser ella y
de unirte a ella como los labios
de Freudque se besan a sí mismos
NOCTURNO
Eres la primera que te me paseas
por aquíen mucho tiempo a la redonda:
«Víveme, víveme, yo soy inagotable»,
con tu absurda existencia al desnudo:
«has visto tú qué linda soy dímelo chico»
pequeños senos duros rompeolas
y el juego de las nalguitas:
«me canso en todo, menos en esto»
Y apruebo lo de mulata canela que te dicen,
el relajoése de «óyeme, enfermona,
tú,que no somos de palo ni de hierros»
Vaya, como en cada uno de tus condenadas historias
jálate también aquí una conga del carajo.
PRENDAN Y APAGUEN LA LUZ...
Prendan y apaguen la luz a partir del segundo piso
un...... * paga esa cuenta
y no dejen la puerta abierta
los malandras causados por el régimeno degenerados por él
recorren hambrientos y borrachos la calle Pass
ydonde reina la oscuridad
los del segundo que temen por su seguridad
hasta ocho candados resistirían el asalto y no yo
el licenciado Vidriera
pueden decir que la paranoia es el nódulo
de mi pulmón derecho y la sombra en el izquierdo
sólo quiero que apaguen esa luz que cierren esa puerta
*Espacio en blanco en el original.
REGALO DE SUEÑO
El sueño te hace el regalo de una ciudad
en la que nunca estarásese deseo hecho irrealidad
se levanta por una fracción de segundo, con minaretes,
plazas y fuentes
mucho más precisoque una lámina de.......
.*El genio del sueño es un omnipotente arquitecto
Nunca conocerá nadie la inmensidad de las ciudades que levanta para un solo enfermo
quien no verá de por vida Constantinopla
Una pálida sombra ante el fasto de lo que
lleva ese nombre en sueños
TE DIMOS DEMASIADA IMPORTANCIA...
Te dimos demasiada importancia:
el rey de los pasquines en que hacías tus consagraciones
y consagrabas tus desprecioses
de heterogénea y olvidable lectura.
Después de ser la rumia, la rutina
"de los caballeros que pastan en las praderas chilenas"y el diccionario de los apenados
que compran trabajo a cualquier precio...
se vende por kilos en las carnicerías.
De por muerte.*
Aparece así en el original.
ÚNICAMENTE LOS MUERTOS NO PIENSAN...
Únicamente los muertos no piensan que trabajan
ni piensan que no piensan ni antitra
bajanllegan a ese nirvana
a través del azar o con el errorde los iniciados
en las antípodas de la sabiduría
Su último destino es, en cualquier caso, el mismo
FEDERICO GARCÍA LORCA
A LA NOCHE
Noche fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras al que en ti su bien conquista,
los montes llanos y los mares secos;
habitadora de cerebros huecos,
mecánica, filósofa, alquimista,
encubridora vil, lince sin vista,
espantadiza de tus mismos ecos;
la sombra, el miedo,
el mal se te atribuya,solícita,
poeta, enferma, fría,
manos del bravo y pies del fugitivo.
Que vele o duerma, media vida es tuya;
si velo, te lo pago con el día,
y si duermo, no siento lo que vivo.
AL OÍDO DE UNA MUCHACHA
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.
ALMA AUSENTE
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.
No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
El otoño vendrá con caracolas,uva de niebla
y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer,
si es que nace,un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
AMOR DE MIS ENTRAÑAS, VIVA MUERTE...
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
APUNTE PARA UNA ODA
Desnuda soledad sin gesto ni palabra,
transparente en el huerto y una untuosa por el monte;
soledad silenciosa sin olor ni veleta
que pesa en los remansos, siempre dormida y sola.
Soledad de lo alto, toda frente y luceros,
como una gran cabeza cortada y palidísima;
redonda soledad que nos deja en las
manosunos lirios suaves de pensativa escarcha.
En la curva del río te esperé largas horas,
limpio ya de arabescos y de ritmos fugaces.
Tu jardín de violetas nacía sobre el viento
y allí temblabas sola, queriéndote a ti misma.
Yo te he visto cortar el limón de la tarde
para teñir tus manos dormidas de amarillo,
y en momentos de dulce música de mi vida
te he visto en los rincones enlutada y pequeña,
pero lejana siempre, vieja y recién nacida.I
nmensa giraluna de fósforo y de plata,
pero lejana siempre, tendida, inaccesiblea
la flauta que anhela clavar tu carne oscura.
Mi alma como una yedra de luz verde y escarcha
por el muro del día sube lenta a buscarte;
caracoles de plata las estrellas me envuelven,
pero nunca mis dedos hallarán tu perfume. (....)
AY, VOZ SECRETA
Ay voz secreta del amor oscuro¡a
y balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay silencio sin fin, lirio maduro!
Huye de mi, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
Deja el duro marfil de mi cabeza
apiádate de mi, ¡rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
CADA CANCIÓN...
Cada canción
es un remanso
del amor.
Cada lucero,
un remanso
del tiempo.
Un nudo
del tiempo.
Y cada suspiro
un remanso
del grito.
CANCIÓN OTOÑAL
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotroscomo
Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?
¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.
CORAZÓN NUEVO
Mi corazón, como una sierpe,
se ha desprendido de su piel,
y aquí la miro entre mis dedos
llena de heridas y de miel.
Los pensamiento que anidaron
en tus arrugas, ¿dónde están?
¿Dónde las rosas que aromaron
a Jesucristo y a Satán?
Pobre envoltura que ha oprimido
a mi fantástico lucero!
Gris pergamino dolorido
de lo que quise y ya no quiero.
Yo veo en ti fetos de ciencias,
momias de versos y esqueletos
de mis antiguas inocencias
y mis románticos secretos.
¿Te colgaré sobre los muros
de mi museo sentimental,
junto a los gélidos y oscuros
lirios durmientes de mi mal?
¿O te pondré sobre los pinos,
-libro doliente de mi amor-
para que sepas de los trinos
que da a la aurora el ruiseñor?
DESEO
Sólo tu corazón caliente,
y nada más.
Mi paraíso un campo
sin ruiseñorni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
ser hoja.
Una enorme luz
que fuera
luciérnaga
de otra,
en un campo
de miradas rotas.
Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco,
se abrirían muy lejos.
Y tu corazón caliente,
nada más.
LAS SEIS CUERDAS
La guitarra
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula,
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
EL AMOR DUERME EN EL PECHO DEL POETA
Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!
EL POETA HABLA POR TELÉFONO CON EL AMOR
Tu voz regó la duna de mi pecho
en la dulce cabina de madera.
Por el sur de mis pies fue primavera
y al norte de mi frente flor de helecho.
Pino de luz por el espacio estrecho
cantó sin alborada y sementera
y mi llanto prendió por vez primera
coronas de esperanza por el techo.
Dulce y lejana voz por mí vertida.
Dulce y lejana voz por mí gustada.
Lejana y dulce voz amortecida.
Lejana como oscura corza herida.
Dulce como un sollozo en la nevada.
¡Lejana y dulce en tuétano metida!
ES VERDAD
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo blanco,
para hacer pañuelos?
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
LLAGAS DE AMOR
Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea
.Este alacrán que por mi pecho mora.
Son guirnaldas de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.
Y aunque busco la cumbre de prudencia
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.
QUIERO LLORAR MI PENA Y TE LO DIGO...
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.
Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.
Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.
Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.
SONETO DE LA DULCE QUEJA
Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
No me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
VENUS
Efectivamente
tienes dos grandes senos
y un collar
de perlas en el cuello.
Un infante de bruma
te sostiene el espejo.
Aunque estás muy lejana,
yo te ve
llevar la mano de iris
a tu sexo,
y arreglar indolente
el almohadón del cielo.
Te miramos con lupa
yo y el Renacimiento.
Noche fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras al que en ti su bien conquista,
los montes llanos y los mares secos;
habitadora de cerebros huecos,
mecánica, filósofa, alquimista,
encubridora vil, lince sin vista,
espantadiza de tus mismos ecos;
la sombra, el miedo,
el mal se te atribuya,solícita,
poeta, enferma, fría,
manos del bravo y pies del fugitivo.
Que vele o duerma, media vida es tuya;
si velo, te lo pago con el día,
y si duermo, no siento lo que vivo.
AL OÍDO DE UNA MUCHACHA
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.
ALMA AUSENTE
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.
No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
El otoño vendrá con caracolas,uva de niebla
y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer,
si es que nace,un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
AMOR DE MIS ENTRAÑAS, VIVA MUERTE...
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
APUNTE PARA UNA ODA
Desnuda soledad sin gesto ni palabra,
transparente en el huerto y una untuosa por el monte;
soledad silenciosa sin olor ni veleta
que pesa en los remansos, siempre dormida y sola.
Soledad de lo alto, toda frente y luceros,
como una gran cabeza cortada y palidísima;
redonda soledad que nos deja en las
manosunos lirios suaves de pensativa escarcha.
En la curva del río te esperé largas horas,
limpio ya de arabescos y de ritmos fugaces.
Tu jardín de violetas nacía sobre el viento
y allí temblabas sola, queriéndote a ti misma.
Yo te he visto cortar el limón de la tarde
para teñir tus manos dormidas de amarillo,
y en momentos de dulce música de mi vida
te he visto en los rincones enlutada y pequeña,
pero lejana siempre, vieja y recién nacida.I
nmensa giraluna de fósforo y de plata,
pero lejana siempre, tendida, inaccesiblea
la flauta que anhela clavar tu carne oscura.
Mi alma como una yedra de luz verde y escarcha
por el muro del día sube lenta a buscarte;
caracoles de plata las estrellas me envuelven,
pero nunca mis dedos hallarán tu perfume. (....)
AY, VOZ SECRETA
Ay voz secreta del amor oscuro¡a
y balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay silencio sin fin, lirio maduro!
Huye de mi, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
Deja el duro marfil de mi cabeza
apiádate de mi, ¡rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
CADA CANCIÓN...
Cada canción
es un remanso
del amor.
Cada lucero,
un remanso
del tiempo.
Un nudo
del tiempo.
Y cada suspiro
un remanso
del grito.
CANCIÓN OTOÑAL
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotroscomo
Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?
¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.
CORAZÓN NUEVO
Mi corazón, como una sierpe,
se ha desprendido de su piel,
y aquí la miro entre mis dedos
llena de heridas y de miel.
Los pensamiento que anidaron
en tus arrugas, ¿dónde están?
¿Dónde las rosas que aromaron
a Jesucristo y a Satán?
Pobre envoltura que ha oprimido
a mi fantástico lucero!
Gris pergamino dolorido
de lo que quise y ya no quiero.
Yo veo en ti fetos de ciencias,
momias de versos y esqueletos
de mis antiguas inocencias
y mis románticos secretos.
¿Te colgaré sobre los muros
de mi museo sentimental,
junto a los gélidos y oscuros
lirios durmientes de mi mal?
¿O te pondré sobre los pinos,
-libro doliente de mi amor-
para que sepas de los trinos
que da a la aurora el ruiseñor?
DESEO
Sólo tu corazón caliente,
y nada más.
Mi paraíso un campo
sin ruiseñorni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
ser hoja.
Una enorme luz
que fuera
luciérnaga
de otra,
en un campo
de miradas rotas.
Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco,
se abrirían muy lejos.
Y tu corazón caliente,
nada más.
LAS SEIS CUERDAS
La guitarra
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula,
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
EL AMOR DUERME EN EL PECHO DEL POETA
Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!
EL POETA HABLA POR TELÉFONO CON EL AMOR
Tu voz regó la duna de mi pecho
en la dulce cabina de madera.
Por el sur de mis pies fue primavera
y al norte de mi frente flor de helecho.
Pino de luz por el espacio estrecho
cantó sin alborada y sementera
y mi llanto prendió por vez primera
coronas de esperanza por el techo.
Dulce y lejana voz por mí vertida.
Dulce y lejana voz por mí gustada.
Lejana y dulce voz amortecida.
Lejana como oscura corza herida.
Dulce como un sollozo en la nevada.
¡Lejana y dulce en tuétano metida!
ES VERDAD
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo blanco,
para hacer pañuelos?
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
LLAGAS DE AMOR
Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea
.Este alacrán que por mi pecho mora.
Son guirnaldas de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.
Y aunque busco la cumbre de prudencia
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.
QUIERO LLORAR MI PENA Y TE LO DIGO...
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.
Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.
Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.
Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.
SONETO DE LA DULCE QUEJA
Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
No me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
VENUS
Efectivamente
tienes dos grandes senos
y un collar
de perlas en el cuello.
Un infante de bruma
te sostiene el espejo.
Aunque estás muy lejana,
yo te ve
llevar la mano de iris
a tu sexo,
y arreglar indolente
el almohadón del cielo.
Te miramos con lupa
yo y el Renacimiento.
PAUL VALÉRY
El Cementerio Marino
Con tranquilo latir el techo asoma
Entre el pino y la tumba, y la paloma.
El justo Mediodía en fuegos parte
El mar, el mar, que inacabable empieza.
¡Tras una idea oh premio y oh largueza,
Paz de los dioses, lento contemplarte!
Fino labor de chispas mil consume
Cuanto diamante imperceptible espume,
¡Y qué sosiego en sí se crea y cabe!
Cuando sobre el abismo un astro pausa,
Trabajos puros de infinita causa,
Destella el tiempo y el ensueño sabe.
Firme bien, templo simple de Minerva,
Mole de paz y lúcida reserva,
Aguas señeras, Ojo de cejas
Que en tanto fuego velas tanta calma,
¡Oh mi silencio! . . . ¡Torre en el alma,
Mas cima y oro, Techo de mil tejas!
Tiempo?Dios, un suspiro ya te expresa,
Y al puro punto mi subir profesa;
De mi visión marina me rodeo,
Y cual mi ofrenda a la deidad de lumbre
Soberano desdén sobre la cumbre
Va sembrando el sereno centelleo.
Como en goce la fruta se resuelve,
Como su ausencia exquisitez se vuelve
En cuanta boca su apariencia muera,
El humo que seré ya se levanta,
Y el cielo al alma consumida canta
La pérdida en rumor de la ribera.
¡Veme cambiar, certero cielo hermoso!
Tras tanto orgullo extrañamente ocioso,
Mas lleno de poder, venga a mis sienes
Este espacio, este sol. sobre las casas
De los muertos, mi sombra, cuando pasas,
Me adiestras en tus frágiles vaivenes.
Con alma expuesta al admirable fuego
Sufro tu armada luz y no me entrego,
¡Oh justicia que nunca remitiste!
Pura te vuelvo a tu lugar primero, i
Mírate! ... Devolver la luz empero
Supone una mitad de sombra triste.
¡Oh a mí, para mí mismo, igual e inverso,
Si un fervor tiembla, sí despunta un verso,
Entre el vacío y el suceso puro
Espero el eco de mi fuerza interna,
Amargo y negro canto de cisterna,
Hueco en el alma sin cesar futuro!
¿Sabes, falso cautivo de las hojas
Que en sal mordaz las flacas rejas mojas,
A mi ceguera arcanos refulgentes,
¿Quién me arrastra a final y ociosa cita.
A esta tierra de huesos quién me invita?
Una centella piensa en mis ausentes.
Sacro en tu fuego inmaterial, me agradas
Con tus tierras a soles entregadas,
Lugar de antorchas que de insectos zumbas,
Y oro mezclas y piedra y sombra, cuando
Entre pinos el mármol va temblando;
El mar fiel duerme aquí sobre mis tumbas.
iFúlgida perra, idólatras ahuyenta!
Si solitaria la sonrisa y lenta
Apacentando voy los misteriosos
Blancos rebaños de mis tumbas quietas,
Aleja de ellas tórtolas discretas,
Ensueños vanos, ángeles curiosos.
Aquí es el porvenir ocio perfecto.
Rasca la sequedad en neto insecto;
Todo es quiebra y ustión, todo lo apura
El aire en no sé qué severa esencia...
La vida es vasta en su ebriedad de ausencia,
Y el pensar claro, y suave la amargura.
Bien le está al muerto oculto un cautiverio
Que caldea y enjuga su misterio.
Mediodía allá arriba, llama quieta,
Se piensa y place en sí, consigo entona.
Frente cabal, incólume corona,
Yo soy en tí la mutación secreta.
Para asumir tu espanto a mí me quieres.
Mi contrición, mis dudas, mis deberes
La mancha son de tu diamante ingente...
Mas ya en su noche que la piedra agrava
Y el hondo pino entre raíces traba
Vaga nación te imita lentamente.
Una carencia espesa los abraza,
Roja arcilla bebió la blanca raza;
Don de vivir, las flores te heredaron.
¡Oh de los muertos frases familiares,
Privadas artes, almas singulares!
Hilan larvas por donde ojos lloraron.
Altos gritos de mozas cosquilladas,
Pupilas, dientes, pálpebras mojadas,
Pechos en flor que juegan con el fuego,
Labios que en sangre al desmayar se encienden,
Dedos que el favor último defienden,
¡Todo baja a la tierra y vuelve al juego!
Y tú, grande alma, dime:
¿acaso aspiras A un sueño sin colores de mentiras
Como al ojo carnal los de onda y oro?
¿Cantarás cuando seas humareda?
¡Todo huye, ve! Mi piel ya no me hospeda;
La impaciencia murió, santo tesoro.
Magra inmortalidad, no me consueles
Con oros negros y hórridos laureles.
De muerte haces regazo, haces materna Piedad.
¿Quién cree esa fábula mendiga?
¿Habrá quien no os conozca ni os maldiga,
Cráneo vacío y risa sempiterna?
Hondos padres, cabezas asoladas
Que bajo tanto peso de paladas
Sois la tierra y mi marcha confundida,
El verdadero, irrefutable verme
No es para aquel que bajo losa duerme:
¡Es el mío sin fin, vive de vida!
¿Cómo llamarlo, amor u odio?
Oscura Tanto se acerca a mí su mordedura
Que ya condice a todo apelativo.
Y no importa. El ve, quiere, sueña, toca,
Y hasta en mi lecho presa de su boca,
Vivo de ser esclavo de ese vivo.
¡Zenón, cruel Zenón, Zenón de Elea!
Ante esa alada flecha que cimbrea
Y vuela sin volar, ¿quién halla fuga?
Crea el son, mata el dardo.
Vana meta Del alma a pasos de gigante quieta,
¡Qué sombra el sol, qué sombra de tortugal
¡ No, no! ... ¡De pie en la era sucesiva!
Rompe, cuerpo, esta forma pensativa;
Aspira, pecho, ese frescor naciente.
El viento por las olas exhalado
Me devuelve mi alma ... ¡Oh dios salado!
¡Corro a la onda a resurgir viviente!
Sí, delirante mar, piel de pantera,
Peplo que una míríada agujera De imágenes del sol,
hidra infinita Que de su carne azul se embriaga y pierde
Y que la cola espléndida se muerde
En un tumulto que al silencio imita,
¡Tratemos de vivir, lo manda el viento!
Abra y cierra mi libro el grande aliento,
Rota la ola audaz se alza en añicos.
¡Oh páginas, volad, oh deslumbradas!
¡Quiebren las aguas, quiebren alegradas
El techo en paz de foques como picos!
Charmes, 1922.
Con tranquilo latir el techo asoma
Entre el pino y la tumba, y la paloma.
El justo Mediodía en fuegos parte
El mar, el mar, que inacabable empieza.
¡Tras una idea oh premio y oh largueza,
Paz de los dioses, lento contemplarte!
Fino labor de chispas mil consume
Cuanto diamante imperceptible espume,
¡Y qué sosiego en sí se crea y cabe!
Cuando sobre el abismo un astro pausa,
Trabajos puros de infinita causa,
Destella el tiempo y el ensueño sabe.
Firme bien, templo simple de Minerva,
Mole de paz y lúcida reserva,
Aguas señeras, Ojo de cejas
Que en tanto fuego velas tanta calma,
¡Oh mi silencio! . . . ¡Torre en el alma,
Mas cima y oro, Techo de mil tejas!
Tiempo?Dios, un suspiro ya te expresa,
Y al puro punto mi subir profesa;
De mi visión marina me rodeo,
Y cual mi ofrenda a la deidad de lumbre
Soberano desdén sobre la cumbre
Va sembrando el sereno centelleo.
Como en goce la fruta se resuelve,
Como su ausencia exquisitez se vuelve
En cuanta boca su apariencia muera,
El humo que seré ya se levanta,
Y el cielo al alma consumida canta
La pérdida en rumor de la ribera.
¡Veme cambiar, certero cielo hermoso!
Tras tanto orgullo extrañamente ocioso,
Mas lleno de poder, venga a mis sienes
Este espacio, este sol. sobre las casas
De los muertos, mi sombra, cuando pasas,
Me adiestras en tus frágiles vaivenes.
Con alma expuesta al admirable fuego
Sufro tu armada luz y no me entrego,
¡Oh justicia que nunca remitiste!
Pura te vuelvo a tu lugar primero, i
Mírate! ... Devolver la luz empero
Supone una mitad de sombra triste.
¡Oh a mí, para mí mismo, igual e inverso,
Si un fervor tiembla, sí despunta un verso,
Entre el vacío y el suceso puro
Espero el eco de mi fuerza interna,
Amargo y negro canto de cisterna,
Hueco en el alma sin cesar futuro!
¿Sabes, falso cautivo de las hojas
Que en sal mordaz las flacas rejas mojas,
A mi ceguera arcanos refulgentes,
¿Quién me arrastra a final y ociosa cita.
A esta tierra de huesos quién me invita?
Una centella piensa en mis ausentes.
Sacro en tu fuego inmaterial, me agradas
Con tus tierras a soles entregadas,
Lugar de antorchas que de insectos zumbas,
Y oro mezclas y piedra y sombra, cuando
Entre pinos el mármol va temblando;
El mar fiel duerme aquí sobre mis tumbas.
iFúlgida perra, idólatras ahuyenta!
Si solitaria la sonrisa y lenta
Apacentando voy los misteriosos
Blancos rebaños de mis tumbas quietas,
Aleja de ellas tórtolas discretas,
Ensueños vanos, ángeles curiosos.
Aquí es el porvenir ocio perfecto.
Rasca la sequedad en neto insecto;
Todo es quiebra y ustión, todo lo apura
El aire en no sé qué severa esencia...
La vida es vasta en su ebriedad de ausencia,
Y el pensar claro, y suave la amargura.
Bien le está al muerto oculto un cautiverio
Que caldea y enjuga su misterio.
Mediodía allá arriba, llama quieta,
Se piensa y place en sí, consigo entona.
Frente cabal, incólume corona,
Yo soy en tí la mutación secreta.
Para asumir tu espanto a mí me quieres.
Mi contrición, mis dudas, mis deberes
La mancha son de tu diamante ingente...
Mas ya en su noche que la piedra agrava
Y el hondo pino entre raíces traba
Vaga nación te imita lentamente.
Una carencia espesa los abraza,
Roja arcilla bebió la blanca raza;
Don de vivir, las flores te heredaron.
¡Oh de los muertos frases familiares,
Privadas artes, almas singulares!
Hilan larvas por donde ojos lloraron.
Altos gritos de mozas cosquilladas,
Pupilas, dientes, pálpebras mojadas,
Pechos en flor que juegan con el fuego,
Labios que en sangre al desmayar se encienden,
Dedos que el favor último defienden,
¡Todo baja a la tierra y vuelve al juego!
Y tú, grande alma, dime:
¿acaso aspiras A un sueño sin colores de mentiras
Como al ojo carnal los de onda y oro?
¿Cantarás cuando seas humareda?
¡Todo huye, ve! Mi piel ya no me hospeda;
La impaciencia murió, santo tesoro.
Magra inmortalidad, no me consueles
Con oros negros y hórridos laureles.
De muerte haces regazo, haces materna Piedad.
¿Quién cree esa fábula mendiga?
¿Habrá quien no os conozca ni os maldiga,
Cráneo vacío y risa sempiterna?
Hondos padres, cabezas asoladas
Que bajo tanto peso de paladas
Sois la tierra y mi marcha confundida,
El verdadero, irrefutable verme
No es para aquel que bajo losa duerme:
¡Es el mío sin fin, vive de vida!
¿Cómo llamarlo, amor u odio?
Oscura Tanto se acerca a mí su mordedura
Que ya condice a todo apelativo.
Y no importa. El ve, quiere, sueña, toca,
Y hasta en mi lecho presa de su boca,
Vivo de ser esclavo de ese vivo.
¡Zenón, cruel Zenón, Zenón de Elea!
Ante esa alada flecha que cimbrea
Y vuela sin volar, ¿quién halla fuga?
Crea el son, mata el dardo.
Vana meta Del alma a pasos de gigante quieta,
¡Qué sombra el sol, qué sombra de tortugal
¡ No, no! ... ¡De pie en la era sucesiva!
Rompe, cuerpo, esta forma pensativa;
Aspira, pecho, ese frescor naciente.
El viento por las olas exhalado
Me devuelve mi alma ... ¡Oh dios salado!
¡Corro a la onda a resurgir viviente!
Sí, delirante mar, piel de pantera,
Peplo que una míríada agujera De imágenes del sol,
hidra infinita Que de su carne azul se embriaga y pierde
Y que la cola espléndida se muerde
En un tumulto que al silencio imita,
¡Tratemos de vivir, lo manda el viento!
Abra y cierra mi libro el grande aliento,
Rota la ola audaz se alza en añicos.
¡Oh páginas, volad, oh deslumbradas!
¡Quiebren las aguas, quiebren alegradas
El techo en paz de foques como picos!
Charmes, 1922.
CHARLES BAUDELAIRE
Correspondencias
La Naturaleza es un templo cuyos vivientes pilares,
dejan a veces escapar confusas palabras.
El hombre posa allí a través de bosques de símbolos,
que lo observan con miradas familiares.
Como largos ecos que de lejos se confunden
en una tenebrosa y profunda unidad
—vasta como la noche y como la luz—
los perfumes, los colores y los sonidos se responden.
Hay perfumes frescos como carne de niño,
dulces como los oboes, verdes como las praderas.
Y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,
que tienen la expansión de las cosas infinitas,
como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del espíritu y los sentidos.
El Gato
Ven, hermoso gato, sobre mi pecho amoroso:
retiene las garras de tus patas y déjame sumergir
en tus hermosos ojos, en los que se mezclan
el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo,
tu cabeza y tu lomo elástico, y mi mano se embriaga
con el placer de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu; su mirada,
como la tuya, amable bestia, profunda y fría,
como un dardo hiende y corta, y, de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un peligroso perfume,
flota alrededor de su cuerpo moreno.
Epígrafe para un Libro Condenado
Lector apacible y bucólico,
sobrio e inocente hombre de bien,
arroja este libro saturniano,
orgiástico y melancólico.
Si no has estudiado tu retórica con Satán,
el astuto decano, ¡arrójalo!
No comprenderás nada de él,
o me creerás histérico.
Pero si, sin dejarte hechizar,
tu pupila sabe sumergirse en los abismos,
léeme, para aprender a amarme;
alma curiosa que sufres
y andas en busca de tu paraíso
¡compadéceme! Sino, ¡yo te maldigo!
La Destrucción
A mis costados, sin cesar, se agita el Demonio;
flota alrededor mío como un aire impalpable;
lo aspiro y siento que abrasa mis pulmones
y los llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma (conoce mi gran amor por el Arte)
la forma de la más seductora de las mujeres
y, bajo especioso pretexto de aburrimiento,
acostumbra mis labios a filtros infames.
Me conduce así lejos de la mirada de Dios,
jadeante y rendido de fatiga, en medio de las
llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
y lanza a mis ojos llenos de confusión
¡vestidos manchados, heridas abiertas
y el parto sangriento de la Destrucción!
Remordimiento Póstumo
Cuando duermas, mi bella tenebrosa,
en el fondo de un monumento construído,
en mármol negro, y no tengas por alcoba
y mansión más que una bóveda lluviosa
y una fosa profunda; cuando la piedra,
oprimiendo tu pecho miedoso y tus flancos
que ablanda una molicie encantadora,
impida a tu pecho latir y querer
y a tus pies seguir su curso aventurero,
la tumba, confidente de mi sueño infinito
—porque la tumba siempre comprenderá al poeta—
durante esas largas noches de las que el sueño,
ha sido desterrado, te dirá: "¿De qué te sirve,
cortesana imperfecta,
no haber conocido lo que lloran los muertos?"
—Y el gusano roerá tu piel, como un remordimiento.
La Naturaleza es un templo cuyos vivientes pilares,
dejan a veces escapar confusas palabras.
El hombre posa allí a través de bosques de símbolos,
que lo observan con miradas familiares.
Como largos ecos que de lejos se confunden
en una tenebrosa y profunda unidad
—vasta como la noche y como la luz—
los perfumes, los colores y los sonidos se responden.
Hay perfumes frescos como carne de niño,
dulces como los oboes, verdes como las praderas.
Y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,
que tienen la expansión de las cosas infinitas,
como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del espíritu y los sentidos.
El Gato
Ven, hermoso gato, sobre mi pecho amoroso:
retiene las garras de tus patas y déjame sumergir
en tus hermosos ojos, en los que se mezclan
el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo,
tu cabeza y tu lomo elástico, y mi mano se embriaga
con el placer de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu; su mirada,
como la tuya, amable bestia, profunda y fría,
como un dardo hiende y corta, y, de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un peligroso perfume,
flota alrededor de su cuerpo moreno.
Epígrafe para un Libro Condenado
Lector apacible y bucólico,
sobrio e inocente hombre de bien,
arroja este libro saturniano,
orgiástico y melancólico.
Si no has estudiado tu retórica con Satán,
el astuto decano, ¡arrójalo!
No comprenderás nada de él,
o me creerás histérico.
Pero si, sin dejarte hechizar,
tu pupila sabe sumergirse en los abismos,
léeme, para aprender a amarme;
alma curiosa que sufres
y andas en busca de tu paraíso
¡compadéceme! Sino, ¡yo te maldigo!
La Destrucción
A mis costados, sin cesar, se agita el Demonio;
flota alrededor mío como un aire impalpable;
lo aspiro y siento que abrasa mis pulmones
y los llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma (conoce mi gran amor por el Arte)
la forma de la más seductora de las mujeres
y, bajo especioso pretexto de aburrimiento,
acostumbra mis labios a filtros infames.
Me conduce así lejos de la mirada de Dios,
jadeante y rendido de fatiga, en medio de las
llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
y lanza a mis ojos llenos de confusión
¡vestidos manchados, heridas abiertas
y el parto sangriento de la Destrucción!
Remordimiento Póstumo
Cuando duermas, mi bella tenebrosa,
en el fondo de un monumento construído,
en mármol negro, y no tengas por alcoba
y mansión más que una bóveda lluviosa
y una fosa profunda; cuando la piedra,
oprimiendo tu pecho miedoso y tus flancos
que ablanda una molicie encantadora,
impida a tu pecho latir y querer
y a tus pies seguir su curso aventurero,
la tumba, confidente de mi sueño infinito
—porque la tumba siempre comprenderá al poeta—
durante esas largas noches de las que el sueño,
ha sido desterrado, te dirá: "¿De qué te sirve,
cortesana imperfecta,
no haber conocido lo que lloran los muertos?"
—Y el gusano roerá tu piel, como un remordimiento.
MARIO BENEDETTI
TE ESPERO
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé, sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices, sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte, ni con sentirme así
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu, y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?
TE QUIERO
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivocate
quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
PEQUEÑAS MUERTES
Los sueños son pequeñas muertes
tramoyas anticipos simulacros
de muerte el despertar en cambio
nos parece una resurrección y
por las dudas olvidamos cuanto
antes lo soñado a pesar de sus fuegos
sus cavernas sus orgasmos sus glorias
sus espantos los sueños son pequeñas muertes
por eso cuando llega el despertar
y de inmediato el sueño se hace olvido
tal vez quiera decir que lo que
ansiamos es olvidar la muerte apenas eso.
PAUSA
De vez en cuando hay
que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana examinar
el pasado rubro por rubro
etapa por etapa baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
PAPEL MOJADO
Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado
NO TE SALVES
No te quedes inmóvi
lal borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahorani nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
NOSTALGIA
¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento oprobios
prescindibles bellezas del mercado
cánticos y alborotos lloviznas
como pena escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel
NO LO HARÁS EN VANO
Ah no lo harás en vano
se te helarán los dedos
y el corazón y los olores
se te helará la noche
y la arrogancia
y las rodillas
se te helará la sangre
y los crepúsculos
y el humo se te helará
el bostezo y el ademán
y la lujuria se te helarán
los ojos la madrugada
y el esperma
se te helará el ritual
y las caricias y los signos
se te helará la luna
y el arbolito y la garganta
se te helarán los labios
y los disfrutes y la vida
todo está listo
no lo harás en vano.
LUNA CONGELADA
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos
con esta soledad
inservible
vacía
se puede algunas veces
entender
el amor.
LO QUE NECESITO DE TI
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras
que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
! Ya no puedo... seguir así !
...Ya... No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada
más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia
de todos tus actos
con aquella justicia
que me inspiras
para lo que siempre
fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito
ya lo he encontrado
pero aún !Te sigo extrañando!
HABLO DE TU SOLEDAD
Hablo de tu infinita soledad
dijo el fulano
quisiera entrar al saco de tu memoria
apoderarme de ella
desmantelarla
desmentirla
despojarla de su último reducto.
Tu soledad me abruma/ me alucina
dijo el fulano con dulzura
quisiera que en las noches me añorara
que me echara de menos
me recibiera a solas.
Pero sucede que/
dijo calmosamente la mengana/
si tu bendita soledad
se funde con la mía
ya no sabré si soy en vos
o vos terminás siéndome.
¿Cuál de los dos será
después de todo
mi soledad legítima?
.Mirándose a los ojos
como si perdonaran
perdonarse
adiós
dijo el fulano; y la mengana
adiós.
FUEGO MUDO
A veces el silencio
convoca algarabías
parodias de coraje
espejismos de duende
tangos a contrapelo
desconsoladas rabias
pregones de la muerte
sed y hambre de vos
pero otras veces es
solamente silencio
soledad como un roble
desierto sin oasis
nave desarbolada
tristeza que gotea
alrededor de escombros
fuego mudo
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes donde
quiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé, sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices, sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte, ni con sentirme así
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu, y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?
TE QUIERO
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivocate
quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
PEQUEÑAS MUERTES
Los sueños son pequeñas muertes
tramoyas anticipos simulacros
de muerte el despertar en cambio
nos parece una resurrección y
por las dudas olvidamos cuanto
antes lo soñado a pesar de sus fuegos
sus cavernas sus orgasmos sus glorias
sus espantos los sueños son pequeñas muertes
por eso cuando llega el despertar
y de inmediato el sueño se hace olvido
tal vez quiera decir que lo que
ansiamos es olvidar la muerte apenas eso.
PAUSA
De vez en cuando hay
que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana examinar
el pasado rubro por rubro
etapa por etapa baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
PAPEL MOJADO
Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado
NO TE SALVES
No te quedes inmóvi
lal borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahorani nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
NOSTALGIA
¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento oprobios
prescindibles bellezas del mercado
cánticos y alborotos lloviznas
como pena escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel
NO LO HARÁS EN VANO
Ah no lo harás en vano
se te helarán los dedos
y el corazón y los olores
se te helará la noche
y la arrogancia
y las rodillas
se te helará la sangre
y los crepúsculos
y el humo se te helará
el bostezo y el ademán
y la lujuria se te helarán
los ojos la madrugada
y el esperma
se te helará el ritual
y las caricias y los signos
se te helará la luna
y el arbolito y la garganta
se te helarán los labios
y los disfrutes y la vida
todo está listo
no lo harás en vano.
LUNA CONGELADA
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos
con esta soledad
inservible
vacía
se puede algunas veces
entender
el amor.
LO QUE NECESITO DE TI
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras
que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
! Ya no puedo... seguir así !
...Ya... No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada
más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia
de todos tus actos
con aquella justicia
que me inspiras
para lo que siempre
fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito
ya lo he encontrado
pero aún !Te sigo extrañando!
HABLO DE TU SOLEDAD
Hablo de tu infinita soledad
dijo el fulano
quisiera entrar al saco de tu memoria
apoderarme de ella
desmantelarla
desmentirla
despojarla de su último reducto.
Tu soledad me abruma/ me alucina
dijo el fulano con dulzura
quisiera que en las noches me añorara
que me echara de menos
me recibiera a solas.
Pero sucede que/
dijo calmosamente la mengana/
si tu bendita soledad
se funde con la mía
ya no sabré si soy en vos
o vos terminás siéndome.
¿Cuál de los dos será
después de todo
mi soledad legítima?
.Mirándose a los ojos
como si perdonaran
perdonarse
adiós
dijo el fulano; y la mengana
adiós.
FUEGO MUDO
A veces el silencio
convoca algarabías
parodias de coraje
espejismos de duende
tangos a contrapelo
desconsoladas rabias
pregones de la muerte
sed y hambre de vos
pero otras veces es
solamente silencio
soledad como un roble
desierto sin oasis
nave desarbolada
tristeza que gotea
alrededor de escombros
fuego mudo
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes donde
quiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
domingo, 25 de marzo de 2007
ANAÍS NIN
Selecciones del “incesto, de un diario del amor”

Vinimos a la cuestión de mentiras.
Se parecía a mí que sabía entonces porqué mentimos junio y yo:
1 -- porque, careciendo de confianza, tememos que lo que revelamos
podríamos no ser admirables.
Siendo narcisisitas, también odiamos demostrar
lo que creemos para no fallar o demostar debilidad.
2 -- debido a el miedo de lastimar.
“19 de abril de 1933 del incesto
(refiriendose a su diario)
“solamente yo necesito un lugar en donde puedo gritar y llorar.
Tengo que ser un salvaje español en algún momento del día.
Registro aquí las causas de la vida de la histeria en mí.
El desbordamiento de un extravagance indisciplinado.
Al infierno con gusto y arte, con todas las contracciones
y pulidos. Aquí grito, yo bailo, yo lloro, yo gasto mis dientes,
yo voy enojada --
todos me hablan , en mal inglés, en caos.
Me mantendrá sana para el mundo y para el arte.”
27 Oct de 1933 del incesto
"Para mí, las aventuras de la mente,
cada inflexión del pensamiento,
cada movimiento, matiz,
descubrimiento está una fuente
inmensa del regocijo.”
20 de enero de 1934 del incesto
“Busco la materia verdadera de la vida. Drama profundo.”
5 Feb de 1934 del incesto
“Oh, dios, no sé ninguna de alegría tan grande
como un momento de acometer en un nuevo amor,
ningúna cosa es mejor como un nuevo amor.
Nado en el cielo; Floto; mi cuerpo es lleno de las flores,
flores con los dedos que me dan agudo, caricias agudas,
chispas, joyas, aljabas de la alegría, vértigos, tales vértigos.
Música dentro de una, embriaguez.
Solamente cierro de los ojos y el recordar,
y el hambre, el hambre para más, más, la gran hambre,
el hambre voraz, y sed.”
30 de mayo de 1934 del incesto
“Nadie... pero una mujer en amor ve siempre el máximo

de la grandeza de los hombres.”
18 de junio de 1934 del incesto
(Henrio, refiriendo a Anais)
“Contigo uno va tan lejano de la realidad
que es casi necesario comprar un boleto de vuelta.
Nunca he estado tan asustado de estar aquí.”
30 de junio de 1934 del incesto
“Soy una persona excitable que entiende solamente vida lúdica
y, musicalmente, en que las sensaciones son mucho más fuertes como razón.
Tengo tanta sed para lo perfecto... que solamente
lo perfecto tiene energía sobre mí.
Cualquier cosa que no puedo transformar en algo perfecto, la dejaré ir.
La realidad no me impresiona.
Creo solamente en la intoxicación,
y cuando es un ordinario grillo de la vida yo,
yo me escapo, una forma u otra.
No más de paredes.”
7 de julio de 1934 del incesto
El “amor es el eje y la respiración de mi vida.
El arte que produzco es un subproducto,
un excrescence del amor, la canción canto,
la alegría que debe estallar, el overabundance --
ése es todo!”
21 Oct de 1934 del incesto
selecciones del “fuego, de un diario del amor”
“En la creación solamente hay la posibilidad de perfección.”
11 de mayo de 1935 del fuego
“Cómo haber estropeado verdadero, destruido,
el más hermosos de todos los reales…”
28 Oct de 1935 del fuego
La “experiencia enseña la aceptación del imperfecto como vida.”
15 Feb de 1936 del fuego
“Toda la felicidad es neurosis.”
15 Feb de 1936 del fuego
“Ningún deseo del cuerpo, pero miente adentro ,
qué miente en la carne, el mundo, el pensamiento,
la creación, la iluminación.”
2 de marzo de 1936 del fuego
“… Retener de la vida es morir y la elasticidad de la vida es más vida,
te alimentará más.”
6 de marzo de 1936 del fuego
“Digo que las citas son literarias.
Son buenas solamente al ocuparse de ideas,
no de experiencia. La experiencia debe ser pura, única.”
5 de junio de 1936 del fuego
“Tengo una actitud ahora que es inmueble.
Permaneceré fuera del mundo,
más allá del temporal, más allá de todas las organizaciones del mundo.
Creo solamente en poesía.”
22 de agosto de 1936 del fuego
El.... “Estas y es el momento de la exaltación de la integridad!”
10 de septiembre de 1936 del fuego
La “creación que no puede expresarse... se convierte en locura.”
18 de octubre de 1936 del fuego
“La organización del mundo es una tarea para los realistas.
El poeta y el trabajador serán siempre víctimas de la energía y del interés.
El mundo será función siempre por una idea mística,
porque para el momento en que comience a funcionar
deja de ser mystical.
¡Cuando la iglesia católica se convirtió en fuerza hecha,
y organización, dejó de ser mística!
El realista conquista siempre el poético como el ser humano.
El interés gana hacia fuera".
25 de noviembre de 1936 del fuego
“El monstruo que mato a diario, es el monstruo del realismo.
El monstruo que me ataca diario, es la destrucción.
Del duelo viene la transformación.
Doy vuelta a la destrucción en la creación repetidamente otra vez.”
21 de diciembre de 1936 del fuego
“La “vida ordinaria no me interesa.
Busco solamente los altos momentos.
Estoy de acuerdo con los surrealists, buscando lo perfecto.
” Invierno, 1931-1932 del diario de Anaïs Nin
“Vives como esto, abrigado, en un mundo delicado,
y crees que estás viviendo.
Entonces leíste un libro (señora Chatterley, por ejemplo),
o tomas un viaje, o hablas con Richard,
y descubres que no estás viviendo,
Los síntomas de hibernating son fácilmente perceptibles:
primero, Estancamiento.
El segundo síntoma
(cuando el hibernating llega a ser peligroso y pudo degenerar en muerte):
Ausencia del placer... Ése es todo!.
Aparece como una enfermedad inofensiva.
Monotonía, aburrimiento, muerte.
Millones viven como esto (o morir como esto) sin saberlo.
Trabajan en oficinas.
Conducen un coche.
Meriendan en el campo con sus familias.
Crían a niños.
Y entonces un cierto tratamiento por electrochoque ocurre,
una persona, un libro, una canción, y los despierta y les ahorra la muerte.”
Invierno, 1931-1932 del diario de Anaïs Nin
“Había creído siempre en la libertad del bretón de Andre,
para escribir como uno piensa, en la orden y el desorden
en el cual uno se siente adentro... piensa,
para seguir sensaciones
y correlaciones absurdas de acontecimientos y de imágenes,
para confiar en a los nuevos reinos .
“El culto de lo maravilloso.”
También el culto de la dirección inconsciente,
el culto del misterio, la evasión de la lógica falsa.
El culto del inconsciente según lo proclamado por Rimbaud.
No es locura.
Es un esfuerzo superar las rigideces
y los patrones hechos por la mente racional.
“Invierno, 1931-1932 del diario de Anaïs Nin
“Ambos nos hemos perdido,
pero revelamos a veces todo..
cuando somos menos,
como nosotros mismos.”
Enero de 1932 del diario de Anaïs Nin
“Tengo una mente que sea más grande que el resto de mí, una conciencia inexorable.
” Enero de 1932 del diario de Anaïs Nin
El “hombre puede nunca saber la clase de soledad que una mujer sabe.
El hombre miente en la matriz de una mujer para recolectar solamente fuerza,
él se alimentó de esta fusión, y después él se levanta y entra el mundo,
en su trabajo, en batalla, en arte.
Él no es solo.
Él está ocupado.
La memoria de la nada en líquido amniotic te da la energía, terminación.
La mujer puede estar ocupada también, pero ella se siente vacía.
La sensualidad para ella es no sólo una onda del placer en la cual él se ha bañado,
y de una carga de alegría eléctrica en el contacto con otro.
Cuando el hombre miente en su matriz,
la satisfacen, cada acto del amor es el tomar del hombre dentro de ella,
y acto del nacimiento y del renacimiento, del cojinete del niño
y del cojinete del hombre.
El hombre miente en su matriz y es reborn cada vez de nuevo con un deseo de actuar
, SER.
Pero para una mujer, el clímax es no en el nacimiento,
sino en el momento en que el hombre se reclina adentro de ella.
” 25 de mayo de 1932 del diario de Anaïs Nin
La “sensualidad verdadera
no tiene ninguna necesidad de estimulantes.”
Agosto de 1933 del diario de Anaïs Nin
“La analogía entre la neurósis y el romanticismo me había pulsado.
El romanticismo era verdad un paralelo a la neurosis.
Exigió de realidad un mundo ilusorio,
amor, un absoluto que podría nunca obtener,
y lo destruyó así sí mismo por el sueño.”
Noviembre de 1933 del diario de Anaïs
“Cuando otros pidieron la verdad de mí,
me convencieron que no fuera la verdad que desearon,
solamente una ilusión podrían llevar para vivir conmigo
.” Noviembre de 1933 del diario de Anaïs Nin, volumen uno 1931-1934
****************************************************
"Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria.
A establecer relaciones ordinarias.
Necesito el éxtasis.
Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo.
No me adaptaré al mundo. Me adapto a mí misma."
Anaís Nin
"Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres
una mujer desesperada y perpleja
que siente que se está ahogando
y otra que salta a la acción,
como si fuera un escenario,
disimulando sus verdaderas emociones
porque ellas son la debilidad, la impotencia,
la desesperación y presenta al mundo
sólo una sonrisa, ímpetu, curiosidad,
entusiasmo, interés."
El diario de Anais Nin (10 vols. 1966-83)
"Cuando quedas atrapado en la destrucción,
debes abrir una puerta a la creación.
Sólo me importa mi propio juicio.
...Soy lo que soy."
Diarios (fragmento)
Anais Nin
" Me fui a mi cuarto, envenenada.
Soplaba incesante el mistral, seco y cálido.
Así llevaba días, desde que llegué.
Destrozaba mis nervios. No pensé en nada.
Me sentía dividida, esa división me mataba,
la lucha por sentir la alegría, una alegría inalcanzable.
La irrealidad opresiva.
De nuevo la vida retrocediendo, eludiéndome.
Tenía al hombre que amaba en mis pensamientos;
lo tenía en mis brazos, en mi cuerpo.
El hombre que busqué por todo el mundo,
que marcó mi niñez y me perseguía.
Había amado fragmentos de él en otros hombres:
la brillantez de John, la compasión de Allendy,
las abstracciones de Artaud, la fuerza creativa
y el dinamismo de Henry.
¡Y el todo estaba allí, tan bello de cara
y cuerpo, tan ardiente, con una mayor fuerza,
todo unificado, sintetizado, más brillante,
más abstracto, con mayor fuerza y sensualidad!.
Este amor de hombre, por las semejanzas entre nosotros,
por la relación de sangre, atrofiaba mi alegría.
Y de este modo, la vida hacía conmigo su viejo
truco de disolución, de pérdida de lo palpable,
de lo normal. Soplaba el viento mistral y
se destruían las formas y los sabores.
El esperma era un veneno,
... un amor que era veneno. "
SELECCIONES A PARTIR DE "HENRIO Y JUNIO",
DE DIARIO DEL AMOR
Nunca habrá oscuridad porque en nosotros dos
hay siempre movimiento, renovación, sorpresas.
Nunca he sabido el estancamiento.
El introspection no uniforme ha sido una experiencia inmóvil…
” Agosto de 1932 a partir del Henrio y de junio
“Eres tan terrible ágil, tan listo.
Desconfianza tu inteligencia.
Haces un patrón maravilloso,
todo estás en su lugar,
él pareces convincentemente claro,
demasiado claro. ¿Y mientras tanto, dónde eres?
No en la superficie clara de tus ideas,
pero ti han hundido ya más profundo,
en regiones más oscuras, de modo que
uno piense solamente que una se ha dado
todos tus pensamientos,
uno te imagina solamente
para haberse vaciado en esa claridad.
Pero hay capas y capas --
eres insondable, unfathomable.
Tu claridad es engañosa.
Eres el pensador que despierta la mayoría
de la confusión en mí, la mayoría dudas,
la mayoría del disturbio.”
Agosto de 1932 a partir del Henrio y de junio
"Me veo que se envolvió en las mentiras, que no se parecen penetrar mi alma,
como si no sean realmente una parte de mí. Son como los trajes.”
Agosto de 1932 a partir del Henrio y de junio
“Mentir, por supuesto, es engendrar locura.”
Agosto de 1932 a partir del Henrio y de junio
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